El diputado federal, Antonio Ortega Martínez, del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, emplazó a las autoridades responsables de atender la crisis por el Covid-19, a reforzar las operaciones de aislamiento social y, de ser necesario, sancionar a quienes incumplan, luego de enfatizar que la gente está desoyendo las indicaciones de alerta y se desplaza a centros vacacionales del país cuando se supone que este es el momento en el que deben permanecer en sus domicilios para minimizar el riesgo de contagios antes de que inicie la Fase Tres (en 14 días), que es la de máxima transmisión, y riesgo principal de saturación del Sistema Nacional de Salud.Ortega Martínez refirió que esto sucede ante la falta de conducción política, liderazgo y timón desde el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, y quedó claramente dibujado ayer con su Tercer Informe Trimestral y presentación del “Plan de Contingencia Económica” ante el Covid-19 que no aportaron elementos nuevos y confirmó lo dicho por el PRD respecto a que es netamente de carácter electoral.

El también Secretario de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados advirtió que “el Presidente subestima la gravedad de la crisis sanitaria porque no conoce la realidad”, y al presentar un panorama nada nuevo a los ojos de las y los mexicanos, dejó claro que “no escuchó, ni consensuó, y tampoco acordó prácticamente con nadie lo que iba a decir”.

Las noticias de hoy en algunos centros vacacionales, centros urbanos y comerciales hablan de que un segmento importante de la población no ha comprendido el estado de emergencia y, por lo tanto, el gobierno está obligado a tomar las medidas restrictivas que -sin dañar derechos humanos ni aplicar medidas “de excepción”- sí indiquen a la gente que la mejor manera de evitar que se posterguen el “pico” y declive de la pandemia; es el aislamiento. Medidas de mayor restricción a la movilidad social.

“Todo indica que tendremos para mayo y junio el “pico” de la crisis sanitaria; y los impactos económicos más graves se verán en septiembre y octubre; por lo tanto, habría que prepararse para más contagios, más muertes y más desesperanza. Y, desde luego, reconocer el daño muy grave a la planta productiva y laboral; particularmente a la mediana y pequeña empresas”, consideró.

Está claro también –indicó- que se han roto las relaciones del mundo empresarial con el gobierno, y esto no es menor: El capítulo anterior más grave –recortó Antonio Ortega- fue el rompimiento de la clase empresarial con el Presidente José López Portillo y con Miguel de la Madrid.

El desprecio a sus propuestas, el no escucharlos, el “rásquense como puedan”, “ayúdense como puedan”, “si desaparecen, no importa, los sustituiremos” representa -sin duda- una visión ideologizada, clasista del país y, por lo tanto, sus respuestas también son ideologizadas y clasistas: “Los ricos malos y el pueblo bueno”.

El legislador recalcó que México debe estar trabajando ya en alternativas para minimizar los impactos negativos de la enfermedad sobre nuestra economía y empleos, por lo que enfatizó que la experiencia internacional confirma que las medidas adecuadas son: Programas de apoyo fiscal, aumento del déficit y contracción de deudas, así como la generación de un amplio programa para salvar a la planta productiva.

Habría que repetir, dijo, la tregua fiscal; el Programa de Apoyo a la Planta productiva y laboral; los “Salarios Solidarios”; o la “Renta Básica Universal”; la posposición de obligaciones fiscales (que no es rescate ni perdón); cambiar la tabulación federal y local del pago de los servicios de energía eléctrica, de agua; Impuesto Sobre Nómina, entre otras alternativas que ya buscan empresarios y organizaciones de trabajadores.

“Es indispensable, finalmente –precisó- acelerar, tomar medidas para ampliar las pruebas de detección del Covid-19; garantizar el montaje de camas; hospitales y equipos respiradores, particularmente garantizar los implementos de seguridad que requiere el personal sanitario”.