Con el objetivo de que las personas de talla pequeña sean consideradas “con discapacidad”, la diputada federal de Nueva Alianza, Martha Garay Cadena, presentó una Iniciativa que reforma el Artículo 2 de la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad (LGIPD).

El Dictamen de la propuesta mencionada fue avalado por el consenso de los integrantes de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables y presentado ante el Pleno de la Cámara de Diputados, en donde se aprobó con 376 votos a favor y dos abstenciones, para que en la redacción de la Fracción X del artículo y normativa citados se incluyan los trastornos y alteraciones de talla.

De acuerdo con la legisladora aliancista adscrita a la bancada priísta, esta propuesta se funda en el análisis de que en la LGIPD “sólo se hace referencia a las afecciones en el sistema neuromuscular a nivel central o periférico, que dan como resultado alteraciones en el control del movimiento y la postura” y no se incluye a las personas de talla pequeña.

La Comisión dictaminadora determinó que “los fines expuestos por la proponente eran suficientes para justificar la modificación legislativa propuesta. Es necesario precisar e incluir los ‘trastornos de talla’ en la definición de discapacidad física, a fin de incluir en la fracción a modificar a las personas de talla baja”.

“En la definición de discapacidad física no se toman en cuenta las clasificaciones internacionales del funcionamiento y la salud, ni la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud, por lo que están ausentes elementos como la talla, la ausencia de extremidades, afecciones óseas, genéticas”, entre otras, como grandes clasificadores de afecciones y condiciones que tienen como consecuencia una limitación en el funcionamiento y la autonomía de las personas, se lee en el Dictamen.

Mientras que el paradigma actual de discapacidad se concentra en la dificultad de desenvolverse con normalidad, “las personas con acondroplasia, que es una alteración ósea de origen genético, se encuentran en condición de discapacidad (discapacidad física), más allá del diagnóstico, por el conjunto de barreras que impiden la inclusión plena de las personas de talla pequeña en igualdad de condiciones con las personas de talla promedio y debe ser considerada una discapacidad física, por ese hecho”, también se destaca.

Por lo que Garay Cadena hizo énfasis en que esta demanda que proviene de organizaciones de la sociedad civil es un acto de justicia para que gocen de todos los derechos que establece la Ley, se propicie su plena inclusión (sin discriminación) y se tome en cuenta que la talla es un elemento a considerar en todo momento.

La diputada turquesa reconoció que en la elaboración de la Iniciativa participaron su suplente Cynthia Molano Serna, quien le permitió conocer de cerca las dificultades que enfrentan las personas de talla baja o talla pequeña y destacó el trabajo del Consejo Nacional Gente Pequeña México y la Fundación Gran Gente Pequeña de México, A.C., organizaciones interesadas en promover sus derechos e incluir en las definiciones de discapacidad física la “talla”, por así convenir socialmente.

“Hoy para mí es un honor decir a mi suplente y amiga Cynthia Molano: que hemos cumplido con este primer paso. Debemos seguir promoviendo políticas pública tendientes a garantizar el ejercicio efectivo de los derechos sociales de toda la población, que contribuyan a forjar una sociedad más equitativa e incluyente”, manifestó en Tribuna.

La redacción de la Fracción X quedaría de la siguiente manera: “Discapacidad Física. Es la secuela o malformación que deriva de una afección en el sistema neuromuscular a nivel central o periférico, dando como resultado alteraciones en el control del movimiento y la postura, así como trastornos o alteraciones en la talla, y que al interactuar con las barreras que impone el entorno social, pueda impedir la inclusión plena y efectiva de una persona en la sociedad, en igualdad de condiciones con los demás”.

Con ello, quedaría garantizado que además de las afecciones en el sistema neuromuscular a nivel central o periférico, que dan como resultado alteraciones en el control del movimiento y la postura, se agreguen las que resulten en un trastorno o alteración en la talla, expresó.

Martha Garay sostuvo que reformas como estas deben impactar positivamente en generar una consciencia social y hacer exigibles todos los derechos pero desde una perspectiva de la inclusión; toda vez que existen barreras que dificultan la inclusión en la sociedad de las personas de talla pequeña, que llegan a sufrir una discriminación a veces inconsciente, pues tanto este grupo como las y los usuarios de sillas de ruedas, se enfrentan a un mundo pensado en otro punto de vista de la accesibilidad.

El Dictamen, que fue aprobado en lo general y en lo particular por la Cámara de Diputados, se turnó a la Cámara de Senadores para los efectos constitucionales correspondientes.