Importante que se reconozca a la traducción literaria como arte

Cultura

La Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes del Palacio de Bellas Artes inició actividades de octubre con la charla ¿Traducir para qué?, en la que Elisa Díaz Castelo y Paula Abramo, ganadoras del Premio Bellas Artes de Traducción Literaria Margarita Michelena 2019 analizaron las diversas implicaciones y procesos que conlleva en la actualidad este ejercicio literario en sus diferentes vertientes.

«Traducir es un acto muy íntimo, es algo que nos permite tomar una enorme cantidad de actitudes frente a un texto y es justo ahí en que se vuelve un ejercicio autoral. En la medida en la que decidimos qué hacer con un texto somos autores de nuestras traducciones, es importante hablar de esto como un arte al que se le premie y reconozca como tal», comentó Paula Abramo, poeta y maestra en Letras clásicas por la UNAM, sobre la relevancia de esta disciplina.

Durante la charla organizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Literatura, Abramo también habló de Una niña está perdida en su siglo en busca de su padre, entrañable novela del escritor portugués Gonçalo M. Tavares; obra premiada en la categoría de narrativa. «No fue un libro fácil de traducir, fue todo un reto. Tiene una sintaxis complicada, aunque el portugués y el español tienen estructuras similares fue difícil mantener el hilo y no perder la columna vertebral, así somos los traductores, asumimos otras voces», añadió Abramo.

Por su parte, Elisa Díaz Castelo, poeta, maestra en Literatura creativa por la Universidad de Nueva York y ganadora del galardón en la categoría de poesía con Cielo nocturno con heridas de fuego, del escritor estadounidense Ocean Vuong, explicó: «Creo que la vigencia y logicismo de Vuong reside en el uso de una voz personalísima e íntima para canalizar temas políticos, raciales y de género. Es una poesía comprometida con diferentes causas sin volverse panfletaria.

«El desafío principal que enfrenté fue el uso tan sintético del inglés, en comparación del español, ya que Vuong explota al máximo esta característica del idioma. Además, la poesía del autor es muy consciente del efecto visual que crea sobre la página y en ciertas ocasiones la traducción rompía con esta proporción, pues los versos se alargaban demasiado y tuve que encontrar la manera de acortarlos», detalló Díaz Castelo.

Paula Abramo y Elisa Díaz Castelo obtuvieron en las categorías de narrativa y poesía, respectivamente, el Premio Bellas Artes de Traducción Literaria Margarita Michelena 2019, que convocan la Secretaría de Cultura del Estado de Hidalgo y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, a través de la Coordinación Nacional de Literatura.

El jurado, compuesto por Nair Anaya, Hernán Bravo Varela y Francisco Segovia, otorgó por unanimidad el galardón en la categoría de narrativa a Una niña está perdida en su siglo en busca de su padre, del escritor portugués Gonçalo M. Tavares, traducido por Paula Abramo.

«Creo que la vigencia y liricismo de Vuong reside en el uso de una voz personalísima e íntima para canalizar temas políticos, raciales y de género. Es una poesía comprometida con diferentes causas sin volverse panfletaria», explicó Castelo.

El galardón en la categoría de poesía fue otorgado por mayoría a Cielo nocturno con heridas de fuego, del escritor estadounidense Ocean Vuong, traducido por Elisa Díaz Castelo.

Al respecto, Díaz Castelo consideró que si bien en esta época la poesía lírica está desprestigiada, la obra de Ocean Vuong es un cuidadoso acto de magia que revitaliza el género literario. «Creo que la vigencia y liricismo de Vuong reside en el uso de una voz personalísima e íntima para canalizar temas políticos, raciales y de género. Es una poesía comprometida con diferentes causas sin volverse panfletaria», explicó Castelo.