Hidratación con agua natural previene daños a la salud por ola de calor: ISSSTE

Nacional
  • Ingesta diaria de dos a tres litros de agua es recomendable en personas sanas
  • Sed, boca seca, ausencia de lágrimas, reducción de la orina, dolor de cabeza, fatiga, debilidad y mareos son síntomas de deshidratación
  • Evitar consumir refrescos, jugos procesados, bebidas con electrolitos o té con azúcar, ya que no hidratan adecuadamente y causan aumento de peso

Ante ola de calor que afecta al país, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) llama a la población a mantenerse bien hidratada con base en el consumo constante y suficiente de agua natural durante el día, para evitar daños a la salud que pueden ir desde mareo, desorientación y taquicardia, hasta golpe de calor, condición grave en que la temperatura del cuerpo supera los 39 grados centígrados y puede costar la vida.

En el marco del Día de la Hidratación, que se conmemora hoy, la nutrióloga encargada del Servicio de Nutriología del Hospital Regional “Gral. Ignacio Zaragoza”, Stephania Escamilla Zarco, destacó que el agua es un líquido de vital importancia, que compone 70 por ciento del cuerpo humano.

“Mantener adecuados niveles de este líquido en el organismo nos ayuda a transportar nutrientes, favorecer la circulación sanguínea, el buen funcionamiento del cerebro y nervios, una adecuada eliminación de desechos a través de orina, heces y sudor; además, contribuye a regular la temperatura corporal, ante el intenso calor”, explicó.

La deshidratación ocasiona pérdida de agua y minerales que puede provocar síntomas de alerta como sed, boca seca, ausencia de lágrimas, reducción de la orina, dolor de cabeza, fatiga, debilidad, mareos, cambios de humor, calambres y dolores musculares, por lo que sugirió hacer caso a estos síntomas y prevenirlos mediante el consumo suficiente de agua.

Recomendó cuidar especialmente a niñas, niños y personas adultas mayores, grupos etarios más vulnerables a enfermar o tener daños a la salud por una baja ingesta de agua.

“Lo conveniente para mantenernos hidratados es que se haga con base en el consumo de agua natural —de dos a tres litros diarios promedio en personas sanas— los cuales deben consumirse poco a poco a lo largo del día, además de mantener una alimentación equilibrada y rica en frutas y verduras.”

Sugirió no consumir refrescos, jugos ultraprocesados, bebidas con electrolitos o té con azúcar, ya que no hidratan de manera eficaz y lo único que ocasionan es aumento de peso.