Héctor García capturó con particular sensibilidad social y estética su contemporaneidad

Cultura
  • El evento se realizó en el Museo Nacional de Arte (Munal) con la participación de Raquel Navarro Castillo

El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), a través del Museo Nacional de Arte (Munal), realizó la charla Héctor García. El registro fotoperiodístico de la Ciudad de México, por la doctora en historia, Raquel Navarro Castillo, en torno a la exposición Héctor García. Miradas sobre un monumento.

Señaló que parte de su vida académica la ha dedicado a este personaje Héctor García, quien “a finales de los años cincuenta era parte de los medios periodísticos en dos sentidos, como abastecedor de imágenes para sus contenidos y como una figura profesional recurrentemente mencionada.

“La producción de Héctor fue a mediados del siglo XX y con el alcance de ese siglo y el desarrollo del fotoperiodismo, son los fotoperiodistas integrantes de un oficio que en primera instancia se definió por la necesidad de incorporar el lenguaje visual a los medios de comunicación impresos”, dijo Raquel Navarro durante su conversatorio que se realiza en el marco del centenario del fotorreportero.

En el Auditorio Adolfo Best Maugard, la especialista explicó que “dentro de estos profesionales de la lente que se forjaron en el fotoperiodismo y reivindicaron su campo de producción y difusión de manera relevante, más allá de las fronteras del diarismo, transcendiendo las formas más elementales del oficio, se encuentra Héctor García, quien se desarrolló profesionalmente a partir de mediados de la década de los cuarenta en diversos medios impresos, capturando con particular sensibilidad social y estética su contemporaneidad”.

Este cambio dentro del fotoperiodismo evidentemente tuvo como efecto el surgimiento de un número mayor de actores que se volvieron parte imprescindible de diarios y revistas. “Se convirtieron en los especialistas en el manejo de una tecnología, capaces de capturar pedazos de la realidad y se establecía cierta orientación de la visualidad y, por lo tanto, se determinaban algunas características connotativas y denotativas de su producción”.

En este sentido, afirmó: “Las cuales terminaban formando parte de significaciones discursivas especificas al ser puestas en plana y articuladas con los elementos textuales de los que formaban parte como los reportajes, artículos o simplemente los pies de foto, por ello, gradualmente se desarrolló una relación dialéctica entre las publicaciones periodísticas que ampliaban los géneros periodísticos y sus posibilidades discursivas, lo que indudablemente comprendía sus componentes visuales”.

La ponente explicó que la generación de estos nuevos actores dio “una conciencia hasta cierto punto de autonomía en el ejercicio fotográfico dentro del ámbito de la prensa, devino en el incremento de posibilidades desde las cuales se podían representar las diversas realidades sociales, con lo que los mismo géneros fotoperiodísticos pudieron ampliarse en gran parte gracias a la creatividad de sus productores, por ende las cualidades documentales de la fotografía de prensa fueron cobrando una mayor significación en términos de su utilización a largo plazo para la comprensión de los procesos históricos desde otras aristas”.