Con la participación de los primeros actores de la Compañía Nacional de Teatro, Farnesio de Bernal, Ana Ofelia Murguía y Gastón Melo, la lectura dramatizada de Hambre vieja ofrece grandes interpretaciones, reflexiones profundas sobre la vida y dignificación de la vejez.
Mediante la voz, los tres actores dan vida a los personajes del texto de Peer Wittenbols, bajo la traducción de Ronald Brouwer, con una interpretación merecedora de una ovación de pie. La historia evoca a la cultura flamenca del Medioevo, pero puede situarse en cualquier época gracias al lenguaje contemporáneo y creativo que utiliza.
La obra retoma a Ulenspiegel, personaje popular de la región flamenca en la Edad Media, y lo confronta con Felipe II, asesino de su padre, y Nele, su esposa. La historia enlaza temas universales como la conversación de pareja, la apatía y la rivalidad interminable entre enemigos.
Mientras que el personaje de Nele busca un acercamiento pasional e íntimo con Ulenspiegel, bajo el deseo de evocar aquellos años en que eran más jóvenes, Felipe II reclama, a través de la violencia, no ser olvidado.
El director Ricardo Rodríguez menciona que no hay edad para dejar de ser rebelde y que, en cuanto a la obra, “los personajes hacen lo que pueden con lo que tienen para llegar a donde quieren. Es muy agradable ver a este elenco tocar estos temas que se vuelven universales”.
Además, comenta que el objetivo de realizar una lectura dramatizada es invitar a las personas a escuchar e imaginar. “Emplazar el texto al escenario implica tomar una decisión que no le permite al espectador imaginar otras posibilidades. Lo que queríamos de entrada era escuchar a este elenco, darle vida al texto y que los espectadores hagan el resto del trabajo”.
La lectura dramatizada de Hambre vieja está acompañada por la intervención de Cecilia Ramírez Romo, en una ejecución coral, la cual conjunta con sonidos de una máquina de viento, un piano y una guitarra, instrumentos que ofrecen una atmósfera distinta. “Queríamos tener algunos estímulos, dar la idea del radioteatro que existía hace mucho tiempo”, explica Rodríguez.
Este proyecto tiene una historia que data de hace dos años —indica el director—, cuando una compañía holandesa-mexicana realizó una temporada de esta misma obra, en la que uno de los actores invitados fue Farnesio de Bernal, quien siguió con el interés de continuar la propuesta y la llevó a la Compañía Nacional de Teatro, sumándose los otros actores del elenco estable.
Cabe señalar que el actor Farnesio de Bernal, quien cumplirá 93 años este 2019, propuso la lectura porque considera que “hay que seguir siempre con ganas de vivir, haciendo lo que se pueda, sin abandonarse a la vejez”.
Hambre vieja ofrecerá funciones los martes a las 20:00, a partir del 19 de febrero, en la Sala Héctor Mendoza de la Compañía Nacional de Teatro (Francisco Sosa 159, Barrio de Santa Catarina, Coyoacán). La entrada es libre, con reservación.