El grupo Afro Yaqui Music Collective fue claro al afirmar que su propuesta musical está enfocada, más que colocarse en los aparadores de la industria musical y estar en los primeros lugares de popularidad, en rescatar las tradiciones armónicas de las comunidades inmigrantes trabajadoras, que han sido atacadas a consecuencia del cambio climático, que ha amenazado a diversos pueblos de todo el mundo.

Por eso, su trabajo se centra en luchar de manera constante contra la exclusión social y generar un cambio entre las comunidades que visitan, ya sea en ciudades o pueblos indígenas y realizar sus presentaciones de una manera más orgánica, propiciando un intercambio vivencial.

La agrupación, que tiene bases musicales dentro del jazz, hip hop, funk y la música mexicana, se encuentra trabajando en el lanzamiento de su nuevo disco, Futuros cimarrones, que tiene como base justo a esta población, ubicada en el condado de Logan en el estado estadounidense de Oklahoma.

Este material podrá adquirirse a través de la multiplataforma Spotify; además de la compañía de comercio electrónico Amazon; y en los lugares en donde el colectivo realice presentaciones personales, así como en su página de internet afroyaquimusiccollective.com; y cabe mencionar que parte de las ganancias por su venta se destinarán para apoyar a comunidades indígenas en México, en estados como Oaxaca y Chiapas; además de algunas de origen yaqui, asentadas en Sonora.

Presentamos nuestra música con mucha fuerza y espíritu. Gracias a esto, es bien recibida en cada lugar al que vamos, en donde se reúnen personas de distintas razas y pensamientos, creando una convivencia fantástica”, dijo su co-líder Ben Barson, ganador del máximo premio de ASCAP en compositores de jazz menores de 30 años, el premio Johnny Mandel.

Mezclamos idiomas en nuestros trabajos, para que se aprecie el mensaje de cada uno de las comunidades de las que hacemos referencia en los proyectos. Por ejemplo, en México visitamos una fortaleza de mujeres mayas y una más de zapatistas y a todos ellos les gustó nuestra propuesta. Usamos temas musicales que ellos cantan y les hicimos arreglos, los cuales recibieron muy bien.

Incluimos en nuestros trabajos lenguas de los pueblos nativos, esto con la finalidad de darlas a conocer y hacer hincapié en que están a punto de desaparecer”, agregó el miembro de esta agrupación que cree en el poder de las artes, para unir a las comunidades.

Influenciado por la experiencia de su líder Gizelxanath Rodríguez, quien creció en dos culturas (mexicana y estadounidense), además de tener ascendencia como mujer indígena yaqui; Afro Yaqui Music Collective crea música en la que la cultura y el lenguaje se fusionan con melodías pegadizas y armonía alucinante, para crear un espacio donde los movimientos sociales, activistas y culturas diferentes pueden unirse en un compromiso compartido con la liberación.

Esta banda es global e incluye músicos de todo el mundo. Algunos de sus miembros son: Charlotte Hill O’Neal, una ex Pantera Negra y organizadora comunitaria que ahora vive en Tanzania; Nejma Nefertiti, un artista revolucionario de hip-hop con sede en Nueva York; Hugo Cruz, uno de los principales bateristas y percusionistas de La Habana; Julian Powell, renombrado baterista de hip-hop de Pittsburgh; Yang Jin, un pipa que ha estado de gira con Yo-Yo Ma, entre otros; además de Beni Rossman, Roger Romero, Randraiz Wharton, Samuel Okoh-Boateng, Alec Zander Redd y Mimi Jong.

Como parte de la misión de la banda, su trabajo desarrolla el diálogo con activistas de todo el mundo, por lo que han actuado y trabajado con líderes de movimientos sociales en el Kurdistán iraquí, además de las comunidades maya y yaqui en México y Tanzania.

También se presentaron en los Premios de Jazz 2018 de ASCAP, en el Kennedy Center y en universidades de todo el país.

Constantemente se ofrecen como voluntarios en eventos de recaudación de fondos por los derechos de los inmigrantes y han actuado en la frontera entre México y Estados Unidos en protesta por los abusos de los derechos humanos en 2017.