Principal Cultura Hace 50 años, el Festival de Cannes hacía frente a la revuelta...

Hace 50 años, el Festival de Cannes hacía frente a la revuelta de Mayo del 68

70
Compartir

«El consejo ha decidido por unanimidad cancelar el 21º Festival Internacional de Cine». Decisión inédita del delegado general del Festival de Cannes, Robert Favre Le Bret, el 19 de mayo de 1968, cuando el movimiento revolucionario de Mayo del 68 hizo acto de presencia en Cannes. Echamos la vista atrás cincuenta años.
Cannes se describe, ante todo, como un burbuja casi intemporal, mundana y alborozada. Hasta el Festival de mayo de 1968. El programa de aquel año se presenta prometedor: nombres como Forman, Resnais y Saura están en Competición. Polanski, Malle y Vitti, entre otros, forman parte del jurado… El 10 de mayo, el Festival se inaugura sin incidentes mientras Francia está a punto de estallar.
La revuelta cinematográfica ya había comenzado en París. Concretamente, en febrero. Comienza a raíz del conflicto en la Cinemateca francesa. Ante las consignas, las barricadas y los bloqueos de mayo, el fundador de la Cinemateca, Henri Langlois, es destituido por el ministro de Cultura. Langlois, el guardián del séptimo arte, comprometido con la protección de las obras, enfrascado en la difusión del cine francés. Será rehabilitado en abril, pero ya era demasiado tarde: parte del medio artístico francés se subleva contra el gobierno gaullista.
El caso Langlois
El caso Langlois
Tres meses después, la 21ª edición del Festival da comienzo con la proyección de Lo que el viento se llevó de Victor Fleming. Por entonces, ignorábamos que aquella sería la edición de la protesta, una protesta que se cernería sobre Cannes desde París. Desde la capital, la Asociación Francesa de la Crítica llama a los asistentes al festival a unirse a la manifestación nacional del 13 de mayo. Cuatro días después, los Estados Generales del Cine Francés presentan sus propuestas. Determinados cineastas presentes, como François Truffaut, Jean-Luc Godard y Jean-Gabriel Albicocco bajan a Cannes al día siguiente y ocupan el Palais.
El sábado 18 de mayo, noveno día del Festival, François Truffaut repite su mensaje:
Las radios tienen que anunciar la suspensión del Festival de Cannes. Si no anuncian su suspensión, será necesario que se transforme drásticamente.
Por su parte, Jean-Luc Godard, pone en evidencia un cine alejado de la realidad social:
No hay ni una sola película que muestre los problemas obreros o estudiantiles de hoy, ni una sola. Vamos con retraso.
Al mismo tiempo, Louis Malle abandona su cargo en el jurado, seguido de Monica Vitti, Roman Polanski y Terence Young. El cineasta francés anuncia entonces:
El jurado del Festival ha decidido que, a raíz de la dimisión de cuatro de sus miembros, no le es posible ejercer sus funciones y, por lo tanto, dejará de trabajar.
A esto le siguen las retiradas de cineastas en Competición: Carlos Saura, Alain Resnais, Claude Lelouch… El público, por su parte, continúa allí, pero la dimisión del jurado obliga al Festival a cancelar la Competición, aunque las proyecciones siguen adelante.
Asamblea general en Cannes en mayo de 1968
Asamblea general en Cannes en mayo de 1968
La decisión desata la indignación. Cuando Peppermint Frappé se proyecta contra la voluntad de su director, Carlos Saura se aferra a las cortinas para impedir que se abran. Se desencadena una disputa, Truffaut termina en el suelo mientras Godard es abofeteado.
El día siguiente, 19 de mayo, al mediodía, Robert Favre Le Bret lee un comunicado ante la prensa:
Dado que las circunstancias impiden llevar a cabo las proyecciones en condiciones normales, el consejo de administración del Festival Internacional de Cine ha decidido cancelar el Festival, y desea presentar sus disculpas a los participantes internacionales.
El Festival se ve interrumpido por primera y única vez en su historia. No hay palmarés. Los partidarios de la suspensión de Cannes demandan Estados Generales del Cine, pero no se convocan, a pesar de las reuniones de reflexión entre cineastas en París. Sin embargo, el Festival empieza a adaptarse a su época. El año siguiente, hace caso omiso de las presiones diplomáticas y da cabida a películas con nuevos formatos y temas revolucionarios. En 1969, el Palmarés recompensa a If de Lindsay Anderson, Easy rider. Buscando mi destino de Dennis Hopper y Z de Costa-Gavras.