El titular de la ONU expresó en una declaración que lamenta la decisión del Gobierno somalí de declarar a su actual representante, Nicholas Haysom, “persona non-grata” y aclaró que esa doctrina no aplica para el personal de las Naciones Unidas.

El Secretario General lamentó profundamente la decisión del Gobierno de la República Federal de Somalia de declarar “persona non-grata” a Nicholas Haysom, representante especial para Somalia y jefe de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Somalia (UNSOM).

En un comunicado emitido por su portavoz adjunto, António Guterres declaró que tiene plena confianza en Haysom, “un funcionario civil internacional experimentado y respetado” que se ha distinguido en numerosos cargos de liderazgo de alto nivel, sobre el terreno y en la sede de las Naciones Unidas.

“La doctrina de persona non-grata no se aplica al personal de las Naciones Unidas ni a él. Como se describe en la Convención de Viena de 1961 sobre relaciones diplomáticas, la doctrina se aplica a los agentes diplomáticos que están acreditados de un Estado a otro en el contexto de sus relaciones bilaterales. Las Naciones Unidas no son un Estado y su personal no está acreditado ante los Estados donde están desplegados, sino que trabaja bajo la exclusiva responsabilidad del Secretario General”, explica la declaración.

Guterres además recalcó que está totalmente comprometido a garantizar que las necesidades del pueblo somalí estén a la vanguardia de la labor de las Naciones Unidas.

“La UNSOM debe poder llevar a cabo de la manera más efectiva su mandato para apoyar al país. Por lo tanto, tengo la intención de nombrar a su debido tiempo a un nuevo representante especial y jefe de la misión en Somalia”, expresó.

El titular de la ONU aseguró seguir firmemente comprometido a ayudar a Somalia en sus esfuerzos por lograr la paz, la estabilidad y la prosperidad para todos.

El Gobierno somalí declaró a Haysom “persona non-grata” el primero de enero y le pidió que abandonara el país, alegando que violaba las normas diplomáticas internacionales al interferir en la soberanía nacional del Estado.

Según informaciones de prensa, el diplomático de la ONU le escribió al Gobierno somalí una carta pidiéndole, entre otras cosas, que explicara la base legal para arrestar a Mukhtar Robow, el exlíder adjunto de al-Shabab, que era el principal contendiente en las elecciones presidenciales en la región del sudoeste.