Para la activista sueca, “es completamente inmoral” que los países ricos estén vacunando a personas jóvenes y sanas a expensas de personas en riesgo en los países pobres. Su donativo llega justo cuando la agencia de la ONU para salud advierte que los nuevos casos de COVID-19 alcanzaron el mayor aumento registrado en una sola semana desde el principio de la pandemia.

La joven activista medioambiental sueca Greta Thunberg se pronunció este jueves contra la desigual distribución de las vacunas a nivel global, a la que calificó como tragedia”, al indicar que una media de una de cada cuatro personas ha sido vacunada contra el coronavirus en los países de ingresos altos, frente a solo una entre más de quinientas en los países de ingresos bajos.

Thunberg anunció que donará 120.000 dólares a la Fundación de la Organización Mundial de la Salud que se destinarán al mecanismo COVAX* para la compra de vacunas contra la COVID-19.

El donativo llega el mismo día que la Organización Mundial de la Salud advertía en rueda de prensa que los nuevos casos de COVID-19 aumentaron por octava semana consecutiva, subiendo hasta más de 5,2 millones, la mayor cantidad en una sola semana hasta la fecha. El número de muertes también aumentó por quinta semana consecutiva, y ya se han notificado a la OMS más de 3 millones de muertes.

“Se necesitaron nueve meses para llegar al millón de muertes, cuatro meses para llegar a los dos millones y tres meses para llegar a los tres millones. Las grandes cifras pueden insensibilizarnos. Pero cada una de estas muertes es una tragedia para las familias, las comunidades y las naciones”, destacó el director general de la Organización.

El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus indicó que las infecciones y hospitalizaciones entre las personas de 25 a 59 años están aumentando a un ritmo alarmante, posiblemente como resultado de las variantes altamente transmisibles y el aumento de la relación social entre los grupos de jóvenes.

El máximo responsable de la Organización también señaló que pese a que la COVID-19 acabará sufriendo un retroceso, todavía continuamos sufriendo los mismos retos que teníamos antes del inicio de la pandemia, entre ellos la crisis climática.

La contaminación es mucho más mortífera que la COVID-19

Por ello y ante la próxima celebración del Día Internacional de la Madre Tierra este jueves, recordó que, aunque la COVID-19 ya ha matado a más de tres millones de personas, la contaminación atmosférica dobla y supera esa cifra con siete millones de fallecimientos al año.

Tedros destacó que pese a las mejoras temporales en la calidad del aire que se produjeron el año pasado como resultado de los cierres, en septiembre la contaminación atmosférica volvió a los niveles previos a la pandemia.

“A nivel mundial, las emisiones de CO2 sólo se redujeron en menos de un 6% el año pasado, pero en diciembre habían recuperado sus niveles anteriores», explicó y subrayó que “no hay vacuna para el cambio climático, pero sí tenemos soluciones” para abordarlo.

Entre ellas remitió al Manifiesto que publicó la Organización el pasado mes de mayo donde pedía a todos los gobiernos la protección de la naturaleza, su apoyo a las fuentes de energía limpia, el desarrollo de sistemas alimentarios sostenibles y ciudades más sanas, y la reducción de las prácticas contaminantes.

“En conjunto, las seis recomendaciones del Manifiesto de la OMS no solo pueden restablecer las economías resilientes, sino que son un eje y un requisito previo esencial para las sociedades sanas”, destacó.

Al mismo tiempo anunció que durante la Conferencia sobre el clima que se celebrará este año en Glasgow -COP26-, la Organización presentará un informe especial con recomendaciones sobre cómo potenciar al máximo los beneficios sanitarios en la lucha contra el cambio climático, evitando al mismo tiempo los mayores impactos sanitarios de la crisis climática.

Thunberg denuncia el desigual reparto de vacunas entre países

A continuación, Tedros anunció la donación de Thunberg de 120.000 dólares a la Fundación de la Organización Mundial de la Salud que fue posible gracias a los premios que ha recibido la Fundación de la activista sueca por su defensa de las acciones contra el cambio climático.

La iniciativa de Thunberg forma parte del esfuerzo global para garantizar el acceso equitativo de las vacunas a las personas con mayor riesgo de exposición a la enfermedad.

La activista sueca recordó que actualmente hasta el 75% de todas las enfermedades emergentes provienen de los animales, y que la tala de bosques y la destrucción de los hábitats está creando las condiciones ideales para que las enfermedades pasen de un animal a otro, y luego al ser humano.

“No podemos separar la crisis de salud de la ecológica, y no podemos separar la crisis ecológica de la climática. Todo está interconectado», resaltó y destacó los logros que podemos alcanzar cuando los recursos se destinan a la ciencia: el desarrollo de vacuna en tiempo récord.

Pese a ello, recordó que una media de una de cada cuatro personas ha sido vacunada contra el coronavirus en los países de ingresos altos, frente a solo una entre más de quinientas en los países de ingresos bajos.

Thunberg, instó a la comunidad internacional a redoblar sus esfuerzos para combatir la tragedia que supone la inequidad a la hora de recibir las vacunas y corregir el gran desequilibrio que existe hoy en el mundo en la lucha contra el COVID-19.

“Es completamente inmoral que los países de altos ingresos estén ahora vacunando a personas jóvenes y sanas si eso ocurre a expensas de las personas en grupos de riesgo en todos los frentes de los países de bajos y medianos ingresos”, denunció.

Añadió que “esto es una prueba moral, hoy hemos hablado de mostrar solidaridad y sin embargo el nacionalismo de las vacunas es lo que está dirigiendo la distribución de las vacunas. Sólo cuando se trata realmente de ello, mostramos nuestra verdadera cara”.

Por ese motivo expresó su apoyo a la Organización Mundial de la Salud, a Gavi – la alianza para las vacunas- y a todos los implicados en la iniciativa COVAX, a los que considera que ofrecen “el mejor camino para garantizar una verdadera equidad en las vacunas y una vía de salida a la pandemia».

El doctor Tedros agradeció la donación de la activista y aprovechó el encuentro para exhortar a la comunidad internacional a seguir el ejemplo de Greta contribuyendo como pueda al mecanismo COVAX.

«Greta Thunberg se ha convertido en fuente de inspiración para que millones de personas en todo el mundo actúen en el combate a la crisis climática. Su firme apoyo a favor de la equidad en las vacunas para luchar contra la pandemia del COVID-19 demuestra una vez más su compromiso de hacer de nuestro mundo un lugar más sano, más seguro y justo para todas las personas», resaltó.

La activista se posicionó en contra de respaldar una huelga de vacunas por parte de los jóvenes en países ricos hasta que sus Gobiernos empiecen a compartir sus vacunas; y, ante la pregunta de qué mensaje le enviaría al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, un país afectado por la pandemia y el cambio climático explicó que la pandemia no se debería personalizar ya que se trata de un problema mucho más amplio.

“Pero desde luego Jair Bolsonaro tiene una gran responsabilidad tanto en lo que se refiere al clima como al medio ambiente, y por supuesto podemos ver la respuesta que ha tenido Brasil durante el coronavirus. Bueno, sólo puedo hablar por mí, pero puedo decir con seguridad que no ha asumido la responsabilidad necesaria para salvaguardar las condiciones de vida presentes y futuras de la humanidad”

Los jóvenes dispondrán de fondos para luchar contra la COVID-19

El doctor Tedros también anunció que, a partir de este lunes, los jóvenes de todo el mundo podrán solicitar fondos para financiar proyectos locales innovadores para hacer frente al impacto de la pandemia del COVID-19, en el marco de una nueva iniciativa denominada Movilización Mundial de la Juventud. 

Dirigida por seis destacadas Organizaciones Juveniles y respaldada por la OMS y la Fundación de las Naciones Unidas, la Movilización Mundial de la Juventud es una iniciativa de jóvenes y organizaciones voluntarias que actúan para mejorar sus vidas ahora y en un mundo posterior a la COP19.

La iniciativa dispondrá de una financiación inicial de dos millones de dólares en cuatro niveles, desde 500 hasta 5000 dólares, y un programa «acelerador» ampliará y reproducirá las soluciones más prometedoras, con más financiación prevista durante los próximos meses.

*COVAX es parte de un esfuerzo global sin precedentes para suministrar vacunas para al menos el 20% de la población de cada país participante durante 2021, con el fin de proteger a las personas en mayor riesgo de presentar formas graves de COVID-19 y salvar vidas. En América, 36 países recibirán vacunas a través del Mecanismo COVAX, de los cuales 26 lo harán con financiamiento propio y diez lo harán sin costo.

El Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana para la Salud es el mecanismo designado por COVAX para adquirir las vacunas en nombre de los países de la región.

COVAX está codirigido por Gavi, la Alianza para las Vacunas, la Organización Mundial de la Salud y la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante las Epidemias (CEPI), y trabaja en asociación con UNICEF, el Fondo Rotatorio de la OPS, así como con el Banco Mundial, organizaciones de la sociedad civil, fabricantes y otros.