Greenpeace: “Los océanos necesitan una moratoria minera, no regulaciones que permitan la destrucción”

Internacional

KINGSTON, JAMAICA.– Hoy finalizó en Kingston, Jamaica, una nueva reunión del Consejo de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA), compuesto por 36 gobiernos. En esta reunión, el Reino Unido se convirtió en el país número 23 en anunciar su apoyo a una moratoria o una pausa precautoria sobre la minería en aguas profundas. Unas semanas antes, Mónaco anunció oficialmente su apoyo a frenar el desarrollo de esta industria destructiva.

“Cada nuevo anuncio de apoyo a una moratoria es un rayo de esperanza para el mar profundo y el océano global. Refleja el creciente reconocimiento por parte de la comunidad internacional de la urgente necesidad de proteger nuestros océanos”, afirmó François Chartier, jefe de la delegación de Greenpeace Internacional que asistió a las negociaciones. “Sin embargo, aún es necesario que más países reconozcan que el mundo no quiere ni necesita la minería en aguas profundas y pongan un freno a esta industria”, añadió.

Mientras la ISA continúa sus negociaciones sobre regulaciones mineras, conocidas como el código minero, más científicos, empresas, pueblos indígenas y otros grupos de la sociedad civil continúan mostrando su oposición a la minería en aguas profundas. Esta industria provocaría una pérdida irreversible de biodiversidad en el océano global, que ya se encuentra bajo una enorme presión por el cambio climático, la acidificación, la contaminación y otros impactos resultantes de las actividades humanas.

“Instamos a los Estados a que dejen de negociar un código minero que allanaría el camino para el inicio de otra industria extractiva y se concentren en implementar una moratoria sobre la minería en aguas profundas. Una moratoria es la única manera responsable para que los Estados cumplan con sus obligaciones establecidas en la Convención sobre el Derecho del Mar para proteger el medio marino”, dijo Chartier.

Al final de esta última ronda de negociaciones de 10 días, el código minero aún está muy lejos de ser finalizado y persisten muchas diferencias de opinión entre los Estados parte. Existe una gran incomodidad entre algunas delegaciones por verse obligadas a acelerar estas negociaciones simplemente porque una sola empresa, The Metals Company (TMC), está ignorando la necesidad de desarrollar más conocimiento científico al respecto y está utilizando un vacío legal para acelerar el proceso.

Conocida como la “regla de los dos años”, la disposición incluida en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) obliga a la ISA a “considerar y aprobar provisionalmente” las solicitudes dos años después de ser presentadas, ya sea que haya finalizado las regulaciones o no. En la fecha límite del pasado mes de julio, el Consejo de la ISA llegó a una decisión que enfatizó la falta de voluntad de los gobiernos para dar luz verde a la minería en aguas profundas sin ninguna regla.

Sin embargo, TMC anunció posteriormente que solicitarán un contrato de explotación después de la reunión de la ISA en julio de 2024, independientemente de si los gobiernos han completado su trabajo o no, y también aumentarán su capacidad minera.

“Al contrario de lo que afirma la industria minera de aguas profundas, esta actividad no es una solución a la crisis climática. Los minerales de las profundidades marinas no son necesarios para una transición energética verde. Más bien, representa la continuación del mismo modelo extractivo que hemos visto con el petróleo y el gas y sólo servirá para abrir las últimas fronteras que quedan en el mundo, las profundidades del océano, a una destrucción masiva”, dijo Chartier.

“A pesar de la urgencia que hay para detener la amenaza que la minería en aguas profundas representa, el gobierno de México continúa sin mostrar voluntad política para defender al océano en esta negociación. El gobierno mexicano debe reconocer que una moratoria a esta industria es necesaria para proteger el océano y, muy particularmente, para garantizar que áreas naturales protegidas en territorio nacional no se vean afectadas por esta industria. Instamos al gobierno de México a que muestre su liderazgo y sea congruente con las políticas nacionales, apoyando una moratoria y colaborando en su implementación”, detalló Ruth Ramos, campañista de “Alto a la Minería en Aguas Profundas” en Greenpeace México.