Principal Cultura Gilles Lellouche se lanza al agua como director

Gilles Lellouche se lanza al agua como director

67
Compartir

Para su primera película como director solista, Gilles Lellouche nos presenta a un grupo de cuarentones desilusionados que aprenden a disfrutar nuevamente de la vida gracias a la natación sincronizada. Le Grand Bain (Sink or Swim), largometraje coral presentado Fuera de Competición, reúne a un grupo de actores que se encuentran entre los más reconocidos del cine francés: Mathieu Amalric, Marina Foïs, Leïla Bekthi, Benoit Poolvorde, Guillaume Canet y Virginie Efira.
Marcus, Simon, Bertrand, Thierry y Laurent entrenan en una piscina municipal, junto a otros cuarentones en busca de reconocimiento, bajo la autoridad de la exigente Delphine. Para volver a despertar la admiración de sus mujeres, han elegido ponerse el bañador y dedicarse a una disciplina poco practicada por el género masculino: la natación sincronizada.
Gilles Lellouche explica que hace 8 años comenzó a sentar las bases de Le Grand Bain (Sink or Swim), anotando en un papel sus reflexiones acerca de la lasitud de su generación ante la ascendencia del individualismo en la sociedad. Y la inspiración para la trama de la película surgió de un documental sobre un grupo de suecos que practicaban la natación sincronizada.
Mientras escribía su largometraje, el director dedicó una atención particular al desarrollo de sus personajes, trabajando sus trayectorias durante un año para que ninguno se quedara a medio camino. También explica que su intención era plantear una conversación sobre el físico, sobre “los cuerpos no muy agraciados en una época en la que reina la dictadura de la estética perfecta”.
Mathieu Almaric interpreta a un esposo depresivo, Guillaume Canet a un jefe iracundo, Philippe Katerine a un tímido empleado de la piscina… pero los personajes femeninos no brillan menos que los masculinos, particularmente el personaje de Leïla Bekthi, quien interpreta a una excampeona de esta disciplina convertida en entrenadora.
Los actores entrenaron durante 7 meses para prepararse para filmar la película. Desde un punto de vista técnico, Gilles Lellouche confiesa que la mayor dificultad consistió en dominar el efecto de eco que caracteriza la acústica de las piscinas. La banda sonora de la película se inspira en los años 1980, e incluye desde Tears For Fears hasta Phil Collins o Imagination.