Fue presentado el catálogo de la exposición Vientos de Fusang: México y China en el siglo XX

Cultura

El Museo Mural Diego Rivera presentó el jueves 5 de septiembre el catálogo de la muestra Vientos de Fusang. México y China en el siglo XX, la cual se exhibió del 23 de agosto de 2018 al 10 de febrero de 2019 en el recinto del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.
La publicación es la memoria de la exhibición curada por Shengtian Zheng y Christina Yu Yu para el USC Pacific Asia Museum y que abordó la influencia del arte mexicano en la cultura artística china desde 1930 hasta 1960 a raíz de la visita de muralistas, pintores y caricaturistas mexicanos al país asiático.
El catálogo reúne textos de Shengtian Zheng, Erika Contreras Vega y Sun Jingbo que relatan los inicios del intercambio cultural y artístico en el círculo de Miguel Covarrubias, sus viajes a Shanghái entre 1930 y 1933, y la influencia del artista mexicano – a quien llamaban “el príncipe de la caricatura”-, en la creación de un nuevo y único estilo decorativo bajo su total influencia.
El volumen se adentra, asimismo, en el intenso contacto que los creadores mexicanos tuvieron con la clase trabajadora en ascenso, al tiempo que la igualdad económica alcanzaba a la recién instaurada República Popular China.
Ejemplo de ello fue el Frente Nacional de Artes Plásticas de México: pintura y grabado, exposición que llevó a China en 1956 obras de más de 60 artistas, como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo, José Clemente Orozco, Arturo García Bustos y Xavier Guerrero, quienes influyeron con estilos e ideas completamente nuevos al país oriental que en aquel entonces se encontraba cerrado a Occidente.
El movimiento muralista en China es resultado de la sólida influencia del arte mexicano del siglo XX en el arte chino contemporáneo. Movimientos artísticos como el Scar Art, el Earth Art y el Bihua Yudong prosperaron tras el fin de la Revolución Cultural, en un clima político más relajado para los artistas a quienes en décadas anteriores se les imponía la ideología por encima de la creatividad.