El escritor, ensayista, periodista y crítico literario José de la Colina, incesante narrador de la vida cultural del país, falleció esta tarde a los 85 años en su casa ubicada al sur de la Ciudad de México.
La Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) lamentaron el deceso que enluta al medio literario y periodístico de quien nació en Santander, España, el 29 de marzo de 1934. Tras el término de la Guerra Civil, su familia emigró a Francia, Bélgica, Santo Domingo, Cuba y México, donde finalmente estableció su residencia en 1940.
Fundador y colaborador de numerosas publicaciones del quehacer cultural del país, entre las que destacan Diógenes, Ideas de México, el suplemento de El Nacional, la Revista Mexicana de Literatura, la Revista de la Universidad, La Palabra y el Hombre, Plural, Vuelta, Sábado, La Letra y la Imagen, El Semanario Cultural de Novedades del que fue director de 1982 a 2003, Letras Libres, Milenio Diario y Biblioteca de México. Asimismo, colaboró en Contrechamp y Positif, Ideas de México, La Cultura en México, La Nouvelle Revue Francaise y Le Chanteau du Verre.
Ingresó al Sistema Nacional de Creadores de Arte en 1994. Fue Premio Nacional de Periodismo Cultural 1984 por El Semanario Cultural de Novedades. Premio Mazatlán de Literatura 2002 por Libertades imaginarias. En 2005 recibió un Homenaje Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Obtuvo la Medalla de Bellas Artes 2009 y el Premio Xavier Villaurrutia de Escritores para Escritores 2013 por De libertades fantasmas o de la literatura como juego.
Apasionado del “arte de fantasmas”, como llamaba al cine, José de la Colina fue miembro fundador en los años sesenta del grupo Nuevo Cine y de la revista que llevó el mismo nombre. También escribió innumerables críticas sobre el séptimo arte y tradujo guiones de Buñuel, Truffaut, Bergman y Godard, entre otros libros especializados. Fue autor, junto con el crítico Tomás Pérez Turrent, de Prohibido asomarse al interior. Conversaciones con Luis Buñuel, que es una entrevista con el cineasta español, publicada en 1984.
Entre su obra publicada se encuentra: Cuentos para vencer a la muerte (1955); Ven, caballo gris (UV, Ficción, 1959); La lucha con la pantera (UV, Ficción, 1962); Los viejos (1971); El mayor nacimiento del mundo y sus alrededores (Fonapas, 1982); La tumba india (UV, Ficción, 1984); La tumba india y otros cuentos (SEP, Lecturas Mexicanas, Segunda Serie, 1986); Tren de historias (Aldus, 1998); Álbum de Lilith (Daga, 2000); Muertes ejemplares (Colibrí, 2004); Traer a cuento. Narrativa (1959-2003) (FCE, Letras Mexicanas, 2004); Portarrelatos (Ficticia/UNAM/Difusión Cultural, 2007); De algún tiempo a esta parte. Relatos reunidos (Era, 2014).
En ensayo, destacan: El cine italiano (UNAM, Cuadernos de Cine, 1962); Miradas al cine (SEP, SEPSetentas, 1972); El cine del Indio Fernández (Ministerio de Cultura de España, 1984); Viajes narrados (UAM, Molinos de Viento, 1992); Libertades imaginarias (Aldus, Las Horas Situadas, 2001): Las medias fantasmas de Leda R (Ediciones del Ermitaño, 2005); Personerío (UV, Ficción, 2005); De libertades fantasmas o de la literatura como juego (FCE, 2013) y Un arte de fantasmas (Textofilia, 2013).
En una entrevista con Fernando García Ramírez para Letras Libres (¿Cuál es la profundidad de la cebolla?, junio de 2004), José de la Colina comentó que sus influencias principales fueron precisamente Luis Buñuel y el escritor mexicano Octavio Paz.
En el prólogo a Libertades imaginarias (Aldus, 2001), Alejandro Rossi escribió que José de la Colina “posee el gusto del virtuoso por los hallazgos del oficio, un efecto, un adjetivo, una imitación voluntaria, una ironía. La suya es una prosa libre y a la vez de un oído perfecto, carente de jergas muertas, con mucha serpentina y muy rica, ya lo dije, en miradas laterales.”
El INBAL envía sus condolencias a su familia, amigos y comunidad literaria.
Descanse en paz.