El Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol) realizó el conversatorio “El trabajo de las organizaciones de sociedad civil para la protección integral de niñas, niños y adolescentes en la nueva normalidad”, con el propósito de sensibilizar a diversos actores sociales y garantizar la participación directa y efectiva de niñas, niños y adolescentes en el diseño de estrategias de contención y atención en la nueva normalidad, ante la emergencia sanitaria que México enfrenta por COVID-19.

La directora de Capacitación, Profesionalización e Investigación del Indesol, Claudia Luengas Escudero, indicó que la situación actual de emergencia con la niñez y la adolescencia en México, se acompaña de la participación y aportación de las organizaciones de la sociedad civil en coordinación con el gobierno, para la prevención de riesgos y la generación de factores que protejan sus derechos.

Comentó que para llegar a este conversatorio se realizaron acciones previas para conocer el sentir de estos sectores de la población frente a la pandemia y de ellas derivaron datos que ponen en la mesa la encuesta OpiNNA Nueva Normalidad (http://bit.ly/opinna-6-informe), en la que participaron más de 570 mil niñas, niños y adolescentes quienes expusieron sus necesidades en la situación de riesgo y emergencia que viven en estos tiempos de confinamiento por COVID-19.

A su vez, el coordinador de Vinculación, Dependencias y Órdenes de Gobierno, de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, Daniel Ponce Vázquez, afirmó que la sociedad civil ha caminado hombro con hombro en muchos de los desafíos durante esta pandemia por COVID-19 para encontrar soluciones prácticas durante el confinamiento.

Reconoció la participación de las organizaciones civiles en la elaboración y levantamiento de la información de la OpiNNA Nueva Normalidad y dijo que el estudio representa “una buena oportunidad para incentivar a los gobiernos locales a que continúen con el esfuerzo de seguir consultando a NNA en todos los campos”.

Asimismo, señaló que “el principal reto es que 2021 no deje como saldo la pérdida del sentido sobre el futuro, porque tendremos un problema de mayor de pobreza y exclusión social” y agregó que el estudio incentiva a las autoridades de los tres órdenes de gobierno a colocar a niñas, niños y adolescentes en la agenda y prioridad de las políticas públicas.

En su turno, al comentar los resultados obtenidos con OpiNNA, el presidente ejecutivo de Mexicanos Primero, AC, David Calderón, opinó que lo interesante de este ejercicio fue haber escuchado a las y los niños y adolescentes. “Lo que nos muestra la encuesta es que se cumple con la libertad de expresión como un derecho para que las opiniones vertidas por estos sectores de la población se tomen en cuenta y abonen al fortalecimiento de las políticas públicas con las que se atiende a estos grupos etarios”.

Añadió que “hay datos que impactan, como los que manifiestan aburrimiento, enojo o falta de interés en la lectura. Es claro que en este confinamiento no estamos haciendo algo bien, el encierro es una situación no natural y tenemos que buscar alternativas que mejoren esta situación, para bien de las y los niños y adolescentes”, consideró.

En su participación, la directora de Derechos de la Infancia y Adolescencia, AC, Raquel Pastor Escobar, expresó que tener un referente de las dinámicas cotidianas de este grupo de población es un desafío y “las OSC, las instituciones y las familias debemos pensar en respuestas factibles de lo que sí podemos hacer en beneficio de las y los niños y adolescentes, no solos, sino en grupo, y generar acciones para eliminar, por ejemplo, desigualdades, reeducar y reeducarnos y ver la importancia de la sana convivencia, presentar la gran felicidad que puede haber en las relaciones amorosas con los hijos y las hijas y reflexionar sobre experiencias emocionales de las y los jóvenes, entre otras cosas de igual importancia”.

Por su parte, la especialista en protección a la niñez, de ChildFund México, Yil Felipe Wood, comentó que los resultados de OpiNNa expresan la necesidad de que las instituciones en conjunto tomen en cuenta las relaciones sociales, el impacto en la salud mental y un fuerte sentimiento de desprotección y soledad. “Estamos frente a una epidemia de salud mental y se deben tomar acciones, si no se atiende, enfrentaremos una crisis quizá difícil de superar pues, respecto al tema de la violencia, se puede generar aún más en el confinamiento por lo que es necesario y urgente atenderla”.