Este mundo requiere que sean expresadas las situaciones cotidianas; alguien que tenga la capacidad de dar a conocer lo que se vive

Cultura

La narradora, poeta, ensayista, periodista y compositora yucateca en lengua maya Sol Ceh Mooh encabezó una charla en la Sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes dentro del ciclo Las primeras raíces del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.
La primera mujer en recibir el Premio de Literaturas Indígenas de América (PLIA) –lo obtuvo en la reciente edición del certamen por su novela Sa’atal maan (Pasos perdidos), escrito en maya yucateco– afirmó que “la literatura puede ser tu libertad o tu prisión. En mi caso se ha vuelto las dos cosas, no en el sentido de aprisionarte, sino porque tienes que cuidar un prestigio, la integridad de tu personalidad, una carrera y una posición, y, por otro lado, es la libertad que me otorga cuando tengo un mundo frente y alrededor mío.
“Este mundo requiere que sean expresadas las situaciones vivenciales y cotidianas; alguien que tenga la capacidad, la habilidad o la oportunidad de dar a conocer la violencia que se vive y esas manifestaciones culturales arraigadas que, a veces, en lugar de dar felicidad generan violencia e insatisfacciones”, aseveró Ceh Mooh.
“Hay casos como la traición dentro del núcleo familiar, como la violencia intrafamiliar. Todo este tipo de situaciones te apresan el corazón, pero también te liberan, por la capacidad que tienes como autoridad para poder expresar en cualquiera de estas hojas lo que es necesario decir y denunciar.
“Y por supuesto que la cama es amplia y suave, pero la cama no te espera cuando te haces este compromiso, y puede ser utilizada o no, pero lo que se utiliza más son los dedos y el pensamiento. Entre los dedos y el pensamiento se abraza al corazón y sufres tus personajes, que a veces son muy dolorosos. Por eso, este premio significa para mí tres veces más compromiso, mayor responsabilidad y prudencia, y seis veces más cansancio, porque si escribía dos horas y media todas las noches, ahora tendré que escribir cuatro horas y media.
“Me genera también una gran satisfacción, porque, sin afán de arrogancia o elogios personales, me gusta ser siempre la primera, la única; triunfar, ser Sol Ceh Mooh. Me gusta ser la primera que escribe una novela en Latinoamérica en lengua maya; ser Premio Neza y Premio FIC Maya; ser Premio PLIA, y me gustará –porque lo sé– ser Premio Nobel de Literatura. Entonces tendré premios de México, de América y del mundo”, concluyó la autora.