Al participar en una sesión de preguntas y respuestas con estudiantes de la Licenciatura en Ciencia Ambientales, de la Escuela Nacional de Estudios Superiores, (ENES), Unidad Morelia, el 2 de diciembre, Julia Carabias Lillo, miembro de El Colegio Nacional, aseguró que, si bien la pandemia vino a colocar en el centro de análisis el tema ambiental, fue un proceso que, durante el desarrollo de la enfermedad, ha ido cambiando.

“Desde mi punto de vista, había una especial atención en los temas ambientales en los primeros meses sobre lo que surge desde China en enero, cuando se empezaron a plantear las hipótesis de la pandemia; debido a un proceso de globalización, nunca antes una pandemia se había extendido a la velocidad de ésta por un asunto de las comunicaciones, pero a finales de mayo e inicios de junio nos ocurrieron muchas cosas en materia ambiental, que fueron colocando el tema ambiental y la pandemia en otras trincheras.”

Desde su perspectiva resulta fundamental enfrentar y gestionar la pandemia y la economía, porque está dejando muchas averías sociales, aun cuando desde ese momento empezó a bajar la importancia de la parte ambiental en las reflexiones: lo económico se volvió a comer la preocupación y es legítimo, la gente se está empobreciendo, está perdiendo sus empleos y mucha gente está muriendo, enfatizó la bióloga.

“La preocupación enorme que tengo es que lo ambiental se quede como un capítulo aparte, cuando ha sido el origen de una pandemia de este tipo y cuando, además, esta es una experiencia muy amarga que vivimos en el mundo entero, que no va a ser lo más difícil si no cambiamos el rumbo, porque lo que nos puede venir con el cambio climático, con la pérdida de biodiversidad, con crisis en el agua y en el suelo, va a ser mucho más difícil de enfrentar.”

Se trata de un tema ético, en donde es necesario entender que, si los humanos somos parte de ese proceso de evolución, entonces debemos luchar para que la relación sociedad-naturaleza no siga siendo como es en la actualidad; la pandemia nos ayuda a visibilizar eso, pero, así como estábamos avanzando, “siento que estamos perdiendo nuevamente la atención y la focalización del origen, no estamos atacando las causas y no hay políticas para enfrentar esas causas.”

“Estamos viviendo el aperitivo de la gran crisis si no hacemos cosas distintas. Y no lo veo en el radar. Lo veo un poco en el radar de Europa, que está tomando medidas vinculadas a una reconstrucción económica verde, con una visión de cambio climático. Pero no veo una América Latina que esté tomando riendas de la protección de la biodiversidad y de su agua, que es la región más importante que tenemos.”

Avances y limitantes

La especialista en temas ambientales como el manejo de recursos naturales aseguró durante la charla que estamos viviendo tiempos inéditos, porque como nunca antes, la humanidad había intervenido los sistemas planetarios, como lo está haciendo en el presente.

Un hecho que tampoco es nuevo, lleva ya tiempo, una década, en otros aspectos medios siglo, en otros un par de siglos, debido a que se trata de un tiempo muy breve y reciente comparado con la vida en el planeta; ha sido de un impacto que no se habría logrado entender ni dimensionar, porque estamos alterando el funcionamiento del sistema biofísico, atmosférico, estamos mandando a cauces distintos los procesos evolutivos.

“La gran pregunta ética es si los humanos tenemos derecho de hacer eso, si nos reconocemos o no como una especie más, si reconocemos que somos parte del proceso evolutivo”, se planteó Julia Carabias: “mi respuesta es no, no tenemos derecho a hacer todo eso.”

Ya de por sí vivimos crisis económicas, sociales y políticas en el mundo. Niveles de xenofobia, de discriminación, de incremento de las desigualdades como no se habían vivido en el pasado, a lo cual se suma la crisis ambiental, cada vez más documentada.

Crisis ambiental que se resume en el cambio climático, en la pérdida de biodiversidad, en un problema de los ciclos hidrológicos, de erosión, de cambios de suelo, de contaminación, de sobreexplotación de especies y, “a todos estos factores que ya venían acompañando a la crisis ambiental y social, nos viene la pandemia.”

“Ante esta situación, hay una reflexión muy profunda: visibilizar cuáles son todos estos problemas, analizarlos a profundidad y tratar de cambiar el rumbo. Lo que sabemos es que más de lo mismo no es factible: no puede haber un incremento de la población, como se espera en los siguientes 30 años; no se pueden resolver las necesidades de más de 800 millones de personas que viven en la pobreza extrema en el mundo haciendo más de lo mismo.”

La colegiada se refirió a los avances tanto globales como locales que se han dado en la materia, pero con limitantes, de ahí el desafío de ponderar esta enorme dificultad de sistemas socioambientales complejos, sus causas, sus efectos, y poder intervenir, orientar las cosas, hacia otro rumbo.

“La agenda 2030 es uno de los instrumentos más acabados y en la necesidad de nacionalizarla, vamos viendo sube y bajas. De pronto hay un aceleramiento del interés, se concretan cosas. De repente hay un freno muy fuerte, echamos para atrás, y yo creo que eso es parte de lo que es interesante poder analizar y discutir. Como vamos, vamos mal; tenemos todos los elementos para corregir el rumbo, pero debemos acelerar muchas cosas y hacer múltiples ajustes”, destacó Julia Carabias.

Durante la sesión, la especialista reconoció el esfuerzo de la ENES Morelia en la consolidación de la Licenciatura en Ciencias Ambientales; incluso, ofreció la colaboración del posgrado en ciencias ambientales de la sostenibilidad de la Universidad para darle continuidad a su proyecto.

La conversación Celebrando 15 años de la Licenciatura en Ciencias Ambientales, se encuentra disponible en el Canal de YouTube de la institución: elcolegionacionalmx.