Narradora de cuentos, declamadora de poesía, docente, tutora, investigadora, licenciada en comunicación, periodista científica, divulgadora de la ciencia…múltiples facetas, una sola profesión: enseñar para educar, y educar para la vida.

Berenice Mena es profesora de tiempo completo e imparte la asignatura “Lengua y Literatura” en el IEMS “Bernardino de Sahagún”. Su segunda pasión, después de la cátedra, es contar cuentos.

Berenjena Solar, el nombre artístico de la docente, revela que el IEMS no sólo es una institución de enseñanza en conocimientos científicos y humanísticos, sino también una manera inteligente y acertada de generar identidad.

“¿Qué tiene el sistema IEMS? Bueno, ¿qué es lo que busca?, habilidades y competencias basadas en el sentido de comunidad, en el sentido de una experiencia también política. Política entendemos como una forma de organización, así como se gestó en Iztapalapa 1, cuando la población exige en vez de una cárcel una preparatoria, eso es una forma de organización. Entonces ¿qué esperamos que se replique en el IEMS? Pues formas de organización comunitarias que amplíen la capacidad de decisión de jóvenes sobre su propia identidad”.

Jueza en concursos de ensayo, declamación y poesía, Berenice comprendió que para impartir clases en el IEMS “Bernardino de Sahagún”, primero era necesario entender a la institución desde un contexto cultural e histórico, donde las tradiciones y costumbres son la conexión viva entre estudiantes y comunidad.

“O sea yo no les iba a dar contenidos desde mi vivencia de universidad, tenía que acercarme a ellos, observar y dialogar, también compartir, para que de ellos emergiera esa identidad. ¿A qué se refiere esa identidad? Fiestas comunitarias, fiestas patronales, su famosa peregrinación a Chalma que hacen en enero, y que a los maestros en su momento decimos: ¡ay no vienen a clases!; yo creo que se tenía que entender desde el punto de vista histórico, antropológico, identitario que este sistema constituye formas vivas de organización, no necesariamente en lo religioso, sino es aquello que Bernardino de Sahagún, así se llama esa escuela, construyó como una identidad de las cosmovisiones”.

Al interior de su cubículo, Berenice asegura que los docentes del IEMS deben convertir los saberes en acciones propositivas, las cuales permitan solucionar de manera oportuna y eficaz aquellos problemas que afectan a las comunidades de los alumnos.

“Sobre esa base de la vivencia de las comunidades originarias y urbanas, porque son urbanas también, es como se hace la inclusión de otros saberes. No es hacer esta división entre su historia de vida y las matemáticas, la química y la física; es una esfera completa de conocimiento que integra una forma de vida para resolver la vida que les toca. O sea, si por ejemplo, ellos ven un problema de agua, ellos están relacionados con las chinampas y la preservación, y ¿qué debe de hacer la escuela? Potenciar esos saberes para que sean devueltos a ellos y a sus familias, pero ya como proyectos científicos. Pero no es uno quien lo da. Uno es un mediador, uno es un observador y un facilitador”.

Para Mena, el principal problema al que se enfrentan los docentes con los estudiantes en este plantel, reside en situaciones de idiosincrasia, donde la solución más viable es el diálogo.

“Hay una cuestión en la docencia que se llama la construcción de los objetos de conocimiento. Un objeto de conocimiento es la manera en que uno observa como el otro, la otredad, el estudiante crece con ese conocimiento. Si tú lo obligas a que entienda, lo pierdes; si tú lo manipulas o quieres obtener un resultado, lo pierdes; es algo delicado, pero si tú sabes que conoces tu objeto de estudio puedes establecer un diálogo”.

La conferencista y ponente en congresos nacionales, señala que la literatura y la poesía son algunas de sus herramientas de trabajo con los jóvenes del IEMS, pues asegura “son formas de canalizar y exteriorizar las emociones”.

“Si tú no conectas con la historia de vida, de la literatura, no tiene sentido la literatura, o sea, por la literatura y por leer poesía a diario tú estableces formas de relacionarte con tus emociones. Una vez que las emociones más críticas salen a la luz, tenemos que tener una forma de hacer balance, y es ahí, yo creo que como podemos solucionar o nombrar aquello que está oculto en la psique de los jóvenes”.

Mena está consciente que el reto principal de un docente del IEMS y de cualquier otra institución educativa, no se lleva a cabo al interior de un salón de clases, sino donde nace y emerge la verdadera vocación por las ciencias, las humanidades o cualquier otro saber: el exterior.

“El año pasado nos llevamos a muchos jóvenes, a unos 15 jóvenes a través de los permisos entre el IEMS y el Fondo de Cultura. Algunos de ellos realizaron entrevistas a los científicos del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM. Los jóvenes iban, leían el libro de la colección de La ciencia para todos, entrevistaban a su investigador; ustedes saben, doctores con una trayectoria de premios de alto nivel sobre fisiología celular, sobre física cuántica, sobre astronomía, y nosotros dábamos esa construcción teórica. Eran chicos de primero y segundo semestre. Si nosotros despertamos vocaciones en hombres y mujeres y que ellos jalen a 10 más, ya cumplimos; porque no es en el aula; o sea, la docencia es en las calles, es en los centros de investigación, y nosotros debemos de vincularnos”.

Narradora oral y mediadora de lectura en ferias internacionales de libros infantiles y juveniles, esta profesora, considera que despertar en los jóvenes el gusto por escribir es su mayor reto, y al mismo tiempo, su mayor satisfacción.

“Uno cuando es docente no sabe hasta dónde estás obligado a crecer como persona. Si no creces, no puedes hacer respaldo de muchas vidas. A veces crees que sólo es dar contenidos, eso es un grave error. No das contenidos. Yo creo que una de las grandes gratificaciones es ver que los jóvenes pueden descubrir que son capaces de escribir reseñas, monografías y ensayos; hacer escribir a un joven es complicado porque no creen que puedan…El texto es como la persona, caminas con la persona, y caminas con el texto, y cuando tú le enseñas a caminar al joven con el libro, lo demás vendrá sólo, es un regalo”.

En la impartición de talleres, cursos y ponencias de Lecto-Escritura, Berenice recurre a herramientas metodológicas específicas que incentivan a los estudiantes a descubrir sus habilidades, ayudándolos a convertirse, por un momento, en el personaje que les gustaría ser, y lograr así, un diálogo consigo mismos.

“Nosotros trabajamos el puppet como el “alter”, tú sabes, ustedes saben que en el medio de las artes el puppet o los muñecos se refieren a la máscara griega. La máscara griega es la referencia de vivir la otredad, de ser el “otro”; o sea yo no soy el estudiante tímido, el que tiene miedo, yo soy el otro, el anti héroe o el héroe, el héroe trágico, porque esa es la herencia de los griegos, presentar. Entonces cuando yo dejo de ser yo y puedo atravesar la otredad es cuando podemos establecer el diálogo con nosotros mismos…es la gran herencia de los griegos y hacer catarsis con ello”.

En su haber literario, Berenice ha ejercido también el periodismo científico y la divulgación de la ciencia; sin embargo, tiene muy claro que la divulgación de la ciencia es literatura antes que ciencia, pues hay lectores que no pueden entender la ciencia, si no es a través de metáforas y alegorías, es decir, de formas de construcción literaria específicas.

“¿Por qué es tan difícil la ciencia para los jóvenes? Porque es una imagen visual interna, y esa imagen no se logra a menos que los jóvenes tengan un andamiaje de visión…para poder entender un modelo o un sistema”, señala convencida.

Tras 14 años de cátedra ininterrumpida, pertenecer al IEMS ha sido una oportunidad y a la vez un privilegio, aunque lo más importante para Mena es el respeto que ofrece la institución a las personas, sean alumnos, docentes, administrativos, vigilantes o intendentes.

“El IEMS ofrece respeto a las comunidades de origen, respeto a las identidades, respeto a los proyectos personales si son críticos y humanísticos; porque nunca va a estar por encima el programa de estudios que la persona”.

Sentada, esbozando una sonrisa de satisfacción y con el jardín del plantel como escenario, Berenice nos comparte su infinita gratitud al Instituto de Educación Media Superior.

“A nivel personal agradezco la realización de un destino, porque yo creo que uno nace y es, pero sólo lo desarrollas o está materializado cuando trabajas con los jóvenes; y de pronto hay mecanismos que dan, que giran y surge algo que se llama conocimiento, retroalimentación y comunidad o comunión”. “Lo que te dejan los estudiantes y los compañeros se llama humanidad. ¿Qué es la humanidad? Saber que todo el tiempo estamos retroalimentando una historia compleja e infinita”.

Berenice Mena confiesa que esta historia de enseñanza no tiene fin, pues cada página es el comienzo de un aprendizaje nuevo…

“El IEMS es madre y padre, y que como tal, cumple una labor de rescate existencial ontológico y moral, de la que los jóvenes no deben prescindir…A nivel profesional me ha dado necesidad de aprender sin final…Y quiero seguir aprendiendo porque la vida tiene un sentido diferente a lo que yo hubiera planeado hace 15 años”, finaliza agradecida.