Principal Cultura Equidanza voltear a ver la danza fuera de los escenarios

Equidanza voltear a ver la danza fuera de los escenarios

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La escritora e investigadora Patricia Camacho Quintos presentó el libro-CD que integra los artículos que publicó a lo largo de tres años en un diario de circulación nacional e impartió la charla sobre el proceso de investigación de Equidanza en la Escuela de Iniciación Artística No. 2 del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.

Para Camacho Quintos, la escuela es el germen de lo que serán las mujeres y los   hombres amantes y promotores del arte en un futuro no muy lejano. Se dirigió a los alumnos que pronto se convertirán en actrices y actores claves de lo que será la promoción, difusión y quehacer del arte en México.

Destacó la importancia de brindar la charla a la comunidad estudiantil, donde presentó el libro-CD sobre el proceso de la investigación en Equidanza, junto al programador y diseñador Jorge García quien realizó un juego interactivo para ingresar a los archivos.

El libro-CD contiene alrededor de unos 200 artículos sobre danza que público Patricia Camacho en su columna de El Universal entre los años 2000 al 2003 y que llamó Equidanza.

Y explicó que el título se debe a que “en México todos nacemos con características diferentes, pero tenemos los mismos derechos y eso es equidad, a diferencia de la igualdad, que en su opinión equivale a uniformarnos, es como cortar muchos muñequitos de papel y extenderlos donde todo es uniforme e igual.

“Si nos miramos unos a otros vemos que somos de color y estatura diferentes, y tenemos una distinta compresión, pero todos contamos con los mismos derechos. Entonces es una cuestión básica, por eso escogí ese nombre que significa ser diferentes con los mismos derechos dentro de la danza”.

La Equidanza me permitió mirar hacia mundos que habitualmente no son vistos, ni nombrados en los medios masivos de comunicación, por ejemplo, me fascina entrar al Palacio de Bellas Artes porque es un lugar que me evoca cierta paz y frescura, pero por qué no salir de esa comodidad y llegar al metro Hidalgo a una comunidad indígena y ver cómo celebran las adolescentes su fiesta de XV años, donde no hay varones porque todos se fueron de ilegales a Estados Unidos.

Festejos a los que estos varones mandan dinero para que se hagan fiestas de XV años y las jóvenes bailan con las sillas, que fungen como sus parejas, reuniones en las que se usan los trajes de noche que regalan las damas voluntarias de los hospitales para que tengan un vestido. Mi interés es voltear a ver esa danza y me pregunto por qué no hablar de ésta.

El libro-CD alberga un gran número de historias como ésta y giran en torno a la danza, de hombres y mujeres inmersos en el mundo del baile, en el que incluyo también algunos artículos que hablan de los grandes espectáculos dancísticos.