SALTILLO, Coah.- Los pequeños Carlitos y América recibieron sillas de ruedas activas y ajustables, en respuesta a la solicitud que sus padres hicieron llegar a la señora Marcela Gorgón, Presidenta Honoraria del DIF Coahuila, para apoyar la movilidad, comodidad y, en definitiva, la calidad de vida de los pequeños.
Roberto Cárdenas Zavala, Director General de esta dependencia, asistió a los domicilios de cada familia para hacer entrega, de manera directa, de estos aparatos que ayudarán con mayor funcionalidad, comodidad y movilidad a los dos pequeños que padecen parálisis cerebral.
En la colonia Santa Teresa, Senia Escalante, madre de Carlos, de 3 años de edad, recibió para él una silla de ruedas infantil tradicional, con un asiento posicionador.
El menor, diagnosticado con parálisis cerebral infantil, era trasladado a su rehabilitación al CRIT Saltillo en una carriola convencional, que sus padres adquirieron con esfuerzo, pues deben atender también las necesidades de sus otros dos hijos, sus estudios, medicamentos, artículos de higiene personal e incluso los aparatos ortopédicos de Carlitos.
“Una silla de ruedas inadecuada, además de resultar incómoda, puede hacer que sus usuarios se resbalen, se inclinen y que adopten una postura incómoda, y eso a la larga puede causar problemas”, explicó Cárdenas Zavala.
“Es la silla la que debe ajustarse a las necesidades del usuario, y no al contrario”.

Para América

En la colonia Nueva Jerusalén, América Cedillo, de 15 años de edad, recibió también una silla especial para personas con parálisis cerebral infantil (PCI), diseñada para proporcionar mejor sostenimiento, facilitar su desplazamiento y garantizar su movilidad.
América era trasladada en una silla en malas condiciones, a la que le faltaban piezas y dejó de serle útil para apoyarse, pese a los esfuerzos de don Francisco, su tutor, para darle mantenimiento y ajustarla para sostener de manera correcta la cabeza de la pequeña.
El Director General del DIF Coahuila reiteró el compromiso del Gobernador Miguel Riquelme Solís y de su esposa, la señora Marcela Gorgón, de apoyar permanentemente a las necesidades de las personas con discapacidad, y en especial de los más vulnerables.