El doctor Enrique Dussel Ambrosini, investigador del Departamento de Filosofía de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), fue electo nuevo miembro de la Academia Americana de Artes y Ciencias, a la cual han pertenecido, desde 1780, Benjamin Franklin, George Washington, Charles Darwin, Albert Einstein, entre otros personajes.

Con esta distinción, el fundador –junto con otros intelectuales– de la Filosofía de la Liberación se convirtió en el primer filósofo latinoamericano integrante de la institución, de la que formaron parte también Martin Luther King, Nelson Mandela, Ralph Waldo Emerson y Alexander Graham Bell.

El investigador de la Unidad Iztapalapa expresó en entrevista su satisfacción y gratitud por acceder a la Academia, aunque mencionó desconocer quién o quiénes lo propusieron para ello, lo cual será protocolizado en una ceremonia el próximo 11 de octubre en la ciudad de Cambridge, Massachusetts, Estados Unidos, sede de la referida instancia.

Los miembros de la Academia deben “tener un pensamiento innovador, por lo que es un honor que alguien considere que he innovado” en la filosofía, algo que además “me da gusto y al mismo tiempo fortalece una posición crítica, que por crítica creadora y por creadora muchas veces es criticable”, a la vez que ser integrante representa la contribución de un docente a su universidad, en este caso la UAM.

Uno de los aportes que el Profesor Emérito de la Casa abierta al tiempo y especialista en los campos de la ética y la filosofía política considera centrales en su obra es haber alcanzado la conciencia –desde hace más 50 años– de que “los latinoamericanos hemos sido negados, en tanto que hemos producido filosofía”.

Una pregunta muy habitual entre los expertos es si en la región existe esta doctrina, sosteniendo que si la hay, ésta ha sido imitativa o secundaria, pero “pertenezco a una generación que plantea los problemas nuevos desde un punto de vista latinoamericano”, que por primera vez en la historia se ha impuesto en el mundo: en África, Asia y Europa, “con el tema de la descolonización epistemológica”.

Frente a los asuntos del eurocentrismo, el colonialismo y la negación que hay en la disciplina, aun por aquellos que habitan en la periferia y repiten tal afirmación de europeos y estadounidenses, “yo digo: vamos a hacer filosofía y el primer argumento será entender las causas por las que es desconocida esta materia existente”.

Con ese propósito “desarrollamos una filosofía distinta a la europea y la estadounidense, pero no como pura reacción”, sino “conociendo seriamente ambos pensamientos, criticándolos desde nuestro punto de vista y desarrollando una posición propia”, precisó el filósofo, historiador y teólogo, quien nació el 24 de diciembre de 1934 en La Paz, Mendoza, Argentina, y arribó a México en 1975 como exiliado político.

El licenciado en Filosofía por la mendocina Universidad Nacional de Cuyo es doctor en la misma disciplina por la Universidad Complutense de Madrid, España, y en historia por La Sorbonne, de París, Francia; cursó la Licenciatura en Teología en París y Münster, Alemania. En 2015, la también argentina Universidad Nacional de General Sarmiento lo nombró Visitante Ilustre y entre 2013 y 2014 fue rector interino de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

El ahora ciudadano mexicano es académico de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México y ha obtenido el Doctorado Honoris Causa por las universidades de Friburgo, Suiza; San Andrés, Bolivia; Santo Tomás de Aquino, Colombia, y Nacional, Costa Rica, así como de las argentinas Nacional de General San Martín y de Buenos Aires.