Ciento veinte hectáreas del Cerro de la Estrella serán limpiadas de maleza seca por personal de todas las áreas de la Primera Alcaldía Iztapalapa y vecinos que voluntariamente decidan sumarse a esta labor, afirmó la alcaldesa Clara Brugada Molina, quien encabezó una jornada de desbroce para prevenir incendios que generan contaminación y dañan severamente la flora y la fauna de esta área natural protegida.

Equipados para prevenir contagios y con sana distancia, así como con máquinas desbrozadoras, rastrillos, azadones y machetes, funcionarios públicos de Iztapalapa acudieron al Cerro de la Estrella para retirar hierba seca que, en caso de un incendio, propiciaría una rápida expansión de las llamas.

Clara Brugada afirmó que durante el tiempo que sea necesario el personal de la administración que encabeza, trabajará de domingo a domingo en esta área verde, que también tiene un alto valor cultural e histórico por sus materiales arqueológicos, para recuperar las brechas cortafuego y retirar el material flamable en 120 hectáreas.

Recordó que desde el inicio de la actual administración se han realizado trabajos de prevención y reforestación en el Cerro de la Estrella para fortalecer su vocación de área natural protegida, productora de oxígeno y reguladora del clima.

Incluso, la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) del Gobierno de la Ciudad de México realiza inversiones en este lugar que redundarán en mejorar la captación de agua, así como fortalecer la flora y la fauna.

La alcaldesa señaló que “vamos a defender el Cerro de la Estrella contra los incendios, no sólo de las invasiones o de la inseguridad, sino de todo lo que provoca alguna situación contraria a su conservación y mejoramiento”. Es necesario “hacer un gran trabajo de limpieza, cuidando los árboles que han crecido producto de las plantaciones que hicimos en años pasados”, resaltó.

Recordó que el cambio climático provoca que haya más calor y más siniestros y esto es lo que nadie quiere, por eso se diseñó un programa de trabajo en este cerro, para que todas las áreas laboren y “podamos disfrutar el Cerro de la Estrella y no haya tantos incendios”.

Explicó que las 120 hectáreas fueron divididas entre las 13 direcciones territoriales y las áreas de la Alcaldía para limpiar y en materia de protección civil se mantendrá la vigilancia permanente del cerro, pues ya inició el estiaje y lo más importante es prevenir incendios debido a las temperaturas extremas que pueden registrarse, “por lo que estamos ya en plena labor de gestión integral del riesgo para que el Cerro de la Estrella esté bien cuidado”.

Hace unos días, acudió también a esta área natural protegida, acompañada por un reducido grupo de vecinos, quienes solicitaron realizar diversas labores de protección a este cerro, entre ellas no permitir invasiones, pues es uno de los pocos “pulmones” que quedan a la Ciudad de México, especialmente en la zona oriente, así como a preservar su riqueza cultural e histórica, basada en la arqueología de la zona.

La alcaldesa estableció que pese a la gravedad de la falta de vivienda, no se tolerará ni una construcción más en el área natural protegida y pidió a la población de Iztapalapa y toda la Ciudad de México no dejarse engañar por fraccionadores ilegales que pretenden venderles un fragmento del cerro, pero sólo los defraudan e implican en problemas legales.

También se comprometió a realizar las gestiones necesarias para que el Cerro de la Estrella sea declarado zona arqueológica por todos los vestigios prehispánicos que se han localizado en él, así como por su riqueza cultural e histórica en la evolución de Iztapalapa y de la Ciudad de México antes, durante y después de la llegada de los españoles.