En Flores negras del destino nos apartan, los protagonistas emprenden un viaje a través de la memoria

Cultura
  • Funciones del 22 al 25 de septiembre en el Teatro Orientación Luisa Josefina Hernández

La obra Flores negras del destino nos apartan, con adaptación de José Juan Sánchez y dirección de Belén Aguilar, basado en la novela de Julián Herbert: Canción de tumba, que fue galardonada con el premio Jaén en 2011, se escenificará del 22 al 25 de septiembre en el Teatro Orientación Luisa Josefina Hernández del Centro Cultural del Bosque. 

Esta historia presenta los personajes de Guadalupe, una antigua trabajadora sexual, quien lucha contra el cáncer en una cama de hospital. A su lado, su hijo, un artista conflictuado, emprende un viaje a través de la memoria. Un dibujo a mano alzada lleno de ternura y crueldad; un vaivén emocional que despliega la compleja relación entre madre e hijo a través de los años.  

Esta puesta en escena se presentará jueves y viernes a las 20:00 horas, sábado a las 19:00 y domingo a las 18:00 horas, en el marco de la estrategia #VolverAVerte de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), a través de la Coordinación Nacional de Teatro y la compañía El Mirador. 

El público podrá adentrarse en el ambiente y trama de esta propuesta escénica a partir de la multimedia y la intervención de un trabajo cinematográfico que sirve para mostrar los recuerdos de los personajes, además de la sonorización que apoya la atmósfera teatral. 

El personaje de la madre es interpretado por Lorena Glinz, y el papel del hijo está a cargo de José Juan Sánchez. A través de la ficción, los protagonistas incitarán a las y los asistentes a recorrer los matices de una relación que está marcada por su pasado. 

La directora Belén Aguilar refiere que su trabajo ha sido como “una carta abierta y sin pudor al dolor que causa la reconciliación y el rompimiento con la mujer que nos enseñó a mirar el mundo”. 

El diseño de escenografía e iluminación corre a cargo de Jesús Giles, el diseño sonoro y música original corresponde a Cristóbal MarYán, la dirección de cámara y cinefotografía es de Ernesto Madrigal, el diseño de vestuario y la asistencia es contribución de Kevin Arnoldo, la programación multimedia de Miriam Romero y Belén Mercado tiene a cargo la producción ejecutiva.