El Laboratorio Arte Alameda (LAA) celebró el Día Internacional de la Lengua Materna con el Encuentro y activación sonora 2. Escuchas situadas. Escuchas en conflicto, trabajo realizado entre cinco colectivos artísticos hablantes de lenguas indígenas, como parte de la exposición Modos de oír: prácticas de arte y sonido en México.
La actividad, convocada por la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, incluyó conversatorios, una pieza sonora y una instalación, así como una presentación de poemas de lenguas originarias que habitan en el Centro Histórico y Cuajimalpa, de la Ciudad de México, e invitados de Tlapa de Comonfort, Guerrero, y Cuauhtotoatla, Tlaxcala.
De acuerdo con la curadora del encuentro, Rossana Lara, estas activaciones realizadas en el atrio del recinto forman parte de una serie de reflexiones “que se han dado desde estas comunidades, donde se exponen las contradicciones, los temores, la autorrepresión y autocensura que los hablantes de las lenguas tradicionales han aprendido a tener sobre su lengua. Es una reflexión en torno al conflicto de lo que significa hablar una lengua mexicana”.
Por su parte, Diego Villaseñor, músico del colectivo Arte a 360 Grados, mencionó que la intención es establecer un puente de comunicación entre la ciudad y las comunidades de Tlaxcala a partir de los sonidos y la música.
Y agregó: “Faltan estudios sobre la música tradicional desde la academia. El trabajo que realizamos es de manera intuitiva, desde una convivencia directa con los usuarios de las lenguas originarias, no solo para entenderlas como sonido, sino para entender el rol que juega en la vida de las comunidades”.
“En este trabajo nos ha interesado, desde el sonido, explorar las lenguas originarias, las maneras en que se expresan. A lo largo de nuestro trabajo hay interacciones para entender como es la vida dentro de la comunidad, para saber qué papel tiene la música dentro de la convivencia cotidiana, para ello hemos estado abiertos y sensibles a escuchar”, explicó.
Sobre su pieza, señaló que es un trabajo de improvisación desde los temas y las sonoridades que se tocan a lo largo de las charlas realizadas en el LAA. “Tratamos de improvisar, de complementar los sonidos de los estudios. Simplemente queremos hacer pensar qué significan esos sonidos, cómo podemos interactuar, dialogar, establecer vínculos para plantear un entendimiento entre la gente de la ciudad con la gente de la comunidad”.
“Mucho de lo que nos inspira son los sonidos del habla, los sonidos del ambiente de la comunidad. Lo que nos interesa transmitir es el carácter comunitario que tiene la música, que genera vínculos”, indicó Villaseñor.
El objetivo del encuentro fue dialogar entre algunas personas y colectivos hablantes de lenguas originarias como el: tu’un savi (mixteco), mè’phàà (tlapaneco), hñahñu (otomí), nahua y maya, y abordar algunas de las realidades de lenguas violentadas, en este caso, los lenguicidios.
En esta actividad participaron Alan Jonás Calvo Baeza, Colectivo Xänthe (bosque): Carlos Martínez Marc; Colectivo Juma Me Phaa: Lenin Ruwa Mosso; Colectivo Ve´i Ñuu Sav (casa de la nación de la lluvia): Eber Lhaz, Fabián Bonilla, Thubini Mästoho, Marlón Vargas, Itaxavi, Ka´lu Tatyisavi, Nute Kuiji, Tepeyolotl; Colectivo Ruido Trece, así como AA360G, Fabián Ávila Elizalde y Delfino Primitivo Gachupín Pérez.

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