En el Día Mundial del Sida, la CNDH hace un llamado para reconocer y fortalecer la importancia del trabajo comunitario en la respuesta a la epidemia

Nacional

Con motivo de la conmemoración del Día Mundial del SIDA este primero de diciembre, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, insta a los gobiernos federal y estatales a fortalecer la importancia del trabajo comunitario desarrollado por personas y organizaciones civiles cuya experiencia y esfuerzos van dirigidos a las personas con VIH.
En el marco de esta fecha, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH y el SIDA (ONUSIDA), ha lanzado como lema para este 2019 “Las comunidades marcan la diferencia” como un llamado a los gobiernos a reforzar y promover las aportaciones que realizan las comunidades de personas que viven con el VIH, grupos de población clave, así como mujeres y jóvenes que lideran y apoyan la prestación de servicios, defienden los derechos humanos y proporcionan diversos tipos de apoyo, como un pilar en la respuesta a la epidemia.
Por ende, ONUSIDA, puntualiza que hoy en día se necesita más que nunca la fuerte defensa encabezada por las comunidades, con el objeto de garantizar que el SIDA continúe presente en la agenda política y que los derechos humanos se respeten para empezar por quienes toman las decisiones y las ponen en práctica.
Además, el mencionado Programa de las Naciones Unidas considera que las comunidades son la mejor forma de llegar a las personas con VIH, pero actualmente los recursos internacionales destinados a las organizaciones lideradas por la comunidad son cada vez menores, y los mecanismos nacionales de financiación a menudo resultan insuficientes.
En este contexto, se reitera la necesidad de medidas y lineamientos para que las organizaciones de la sociedad civil implementen proyectos de prevención, detección y acompañamiento, poniendo en el centro de la respuesta del VIH a los derechos humanos, con un enfoque de interculturalidad, salud integral y perspectiva de género.
Reconocer el trabajo que realizan las personas y organizaciones con amplia experiencia en el tema, sin duda permitiría alcanzar mejores resultados en las acciones dirigidas al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible instaurados por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, en particular el denominado “Salud y Bienestar” que busca erradicar la epidemia para 2030 y la estrategia “90-90-90” emprendida por ONUSIDA con metas globales para 2020 y 2030 establecidas para que el 90% de las personas con VIH conozca su diagnóstico, a su vez, que el 90% de éstas reciban tratamiento antirretroviral y que el 90% logre la supresión viral, para lo que el trabajo comunitario representa una de las principales herramientas.
En el marco de esta conmemoración, este Organismo Nacional insta a las instituciones públicas que integran el sector salud a garantizar la entrega oportuna e ininterrumpida de los medicamentos antirretrovirales a las personas con VIH.
De acuerdo al último reporte del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el SIDA y la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud, en México, se han notificado 210,104 casos de SIDA de 1983 al segundo trimestre de 2019. Para el 11 de noviembre de este año, se contaba ya con 178,310 casos de personas que actualmente viven con VIH y sida (epidemiológicamente clasificados 87,232 como casos de VIH y 91,078 como casos de SIDA). Tan solo a la mitad de este año, se presentaron un total de 13,876 nuevos casos de VIH y SIDA (8,757 de VIH y 5,119 de SIDA).
En conjunto sociedad y gobierno, podemos lograr la reducción de estas cifras y garantizar la protección de los derechos de las personas con VIH o SIDA.