Principal Cultura En cuatro años se duplicaron los homicidios dolosos contra mujeres en México

En cuatro años se duplicaron los homicidios dolosos contra mujeres en México

61
Compartir

Desde 2015, los homicidios dolosos contra mujeres en México se duplicaron, aunque sólo 30 por ciento ha sido catalogado como feminicidio por autoridades, que han ignorado evidencias de violencia física y sexual, asegura la doctora Aleida Azamar Alonso, profesora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

En su artículo Feminicidios: la importancia de llamar a los crímenes por su nombre señala que en los últimos cuatro años los actos letales contra mujeres pasaron de 150 a 304 al mes, según datos del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio en México, que recomienda que la investigación cada caso debe iniciarse como feminicidio para garantizar la debida diligencia y favorecer la realización de pruebas fundamentales para la acreditación del delito.

La académica del Departamento de Producción Económica de la Unidad Xochimilco de la UAM refiere que hace un par de meses trascendió la noticia de que en lo que va de 2019 cada día en México han sido asesinadas diez féminas, un dato que contrasta con los 75 casos reportados por el Sistema Nacional de Seguridad Pública en el mismo lapso.

Esta diferencia obedece a las metodologías empleadas en cada estado y a que no siempre este tipo de agresión es considerada de género en los códigos penales, además de que el marco de actuación oficial suele ser deficiente.

En una resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 2009, el feminicidio quedó definido como el homicidio de mujeres por razones de género y resolvió que el acceso a la justicia para ellas ante actos de este tipo debería seguir los protocolos internacionales de protección a ese sector de la población.

A pesar de ello, a diez años de esa recomendación, en al menos 13 entidades permanecen sesgos en las investigaciones, especialmente aquellos que ponen en duda la honorabilidad de la afectada, lo cual vulnera la certeza sobre la metodología para determinar un acto de feminicidio.

Uno de los principales problemas para demostrar ese delito es que en algunos códigos penales esta figura penal está ligada al homicidio, por lo cual no es autónoma y en caso de que no se pueda acreditar que existió “alevosía, premeditación, ventaja, traición o brutal ferocidad”, no se puede calificar como tal.

Resulta paradójico, “que aunque haya evidencia suficiente, en una gran cantidad de casos se ha desechado el uso del término feminicida para imputar a los presuntos culpables, lo que minimiza la sentencia y manda un claro mensaje de impunidad, que se reproduce sistemáticamente desde el Estado hacia la sociedad”, finaliza.