Pequeños bocetos de líneas claras y difusas o figuras geométricas que fueron el trabajo previo de emblemáticos murales que hoy se pueden admirar en diferentes recintos del país conforman la muestra En apariencia otro México. Bocetos para murales de Rufino Tamayo.

En esta selección del pintor oaxaqueño se despliegan algunos trazos originales de los 20 murales que realizó y actualizó para dar vigencia al movimiento más importante de la historia del arte mexicano, la cual se encuentra en el Museo Tamayo Arte Contemporáneo del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) hasta el próximo 28 de junio.

Desde el vestíbulo del recinto se ve un rótulo en el que se lee el nombre del artista y bajando se accede a una pequeña sala donde se encuentra el trabajo previo. Entre los bocetos realizados por Tamayo destacan Nacimiento de nuestra nacionalidad y México de hoy, ambos realizados por encargo del entonces director del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), Carlos Chávez, los cuales se exhiben en el Palacio de Bellas Artes.

En Nacimiento de nuestra nacionalidad se aprecia en la parte superior la figura del conquistador vestido con su armadura mientras que, bajo los restos de la civilización conquistada, nace un niño, la nueva raza.

Los trazos de México de hoy apenas muestran en lo que se convertiría, ya con color y con las figuras más definidas, la fusión de elementos arquitectónicos europeos y prehispánicos.

Espectacular es la palabra que podría definir El día y la noche en las pirámides del Sol y de la Luna, mural que comisionó a Tamayo el grupo Sanborns Hermanos, colocado primero en la sucursal Lafragua y actualmente en el Museo Soumaya.

En esta obra, Rufino Tamayo presenta una visión de la cosmovisión prehispánica, con formas y colores modernos, tomando como base el día y la noche; también se hace alusión a lo masculino-femenino, la dualidad que existe en casi todo. En el boceto, colores que no son los definitivos, se ven los trazos en forma de figuras geométricas que se transformarán en un paisaje de 2.1 por 11.9 metros.

Arte prehispánico de exportación

La otrora Secretaría de Industria y Comercio mostró en el Pabellón mexicano de la Exposición Mundial en Montreal, Canadá, en 1967, el mural portable El mexicano y su mundo, donde Tamayo nuevamente toma elementos de la cultura prehispánica.

En los trazos se observa una espiral que se convertirá en la serpiente de fauces abiertas que representa al dios Huitzilopochtli, mientras que una figura con manchas es el tigre centauro que representa a Tezcatlipoca; cuyas garras tratan de atrapar a un hombre que, desnudo, de espaldas, salta hacia la libertad de los mitos y su influencia.

Cabe señalar que Tamayo se desligó de los tres grandes muralistas Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco; sin embargo, este último fue inspiración para la creación de Revolución, mural pintado por Tamayo en 1938.

En la sala del Museo Tamayo se exhiben otros bocetos que no vieron su culminación, como los dibujos que realizó para Conquista, obra que no se concretó.

Asimismo, los ocho bocetos que formarían el mural para el Kings County Hospital de Nueva York, también se encuentran expuestos en el museo capitalino. Este mural le fue cancelado al conocerse su situación migratoria en Estados Unidos.

La naturaleza y el artista: La obra de arte y el espectador, Prometeo entregando el fuego a los hombres, El tragacañas y Dualidad, son otros proyectos del artista oaxaqueño que se podrán apreciar hasta el 28 de junio en el recinto del INBAL, donde también se exhiben fotografías y documentos en vitrina.