• Con estrictos protocolos de seguridad sanitaria, los asistentes disfrutaron el primer concierto presencial de la agrupación del INBAL en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes

Después de varias temporadas virtuales y de la transmisión de los documentales Voces de mujer para la esperanza y de la serie Madrigalistas desde el corazón, cuya primera emisión se estrenó el pasado 4 de junio a través del canal de YouTube del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), el Coro de Madrigalistas, junto al guitarrista Morgan Szymanski y bajo la dirección de Carlos Aransay, ofreció su primer concierto  presencial tras más de un año de haber trasladado sus actividades al formato virtual, con un programa que integró música de Halffter, Galindo, Ponce y Castelnuovo-Tedesco.

El director del Coro, Carlos Aransay, externó su emoción por este reencuentro: “Es un momento muy especial en nuestras vidas y por ello este concierto lleva el nombre de Memento, que en latín significa “Recuerdo”, para que nos acordemos de los compañeros que no pueden estar con nosotros en el Coro de Madrigalistas, para las personas que no pueden estar en el público hoy, y para las que ya no están con nosotros.” Sin embargo, refirió: “Esta es una celebración, porque la música cubre todas las emociones en todos los momentos de nuestras vidas.”

El recital inició con la obra Epitafios para coro mixto a capella, del compositor madrileño nacionalizado mexicano Rodolfo Halffter, quien dedicó la obra al Coro de Madrigalistas de Bellas Artes, siendo estrenada por la misma agrupación en 1954 bajo la dirección de su fundador, Luis Sandi.

Posteriormente, el guitarrista Morgan Szymanski interpretó Tres canciones mexicanas para guitarra sola, de Manuel M. Ponce, escritas en 1924 por encargo de Andrés Segovia, poco después de su primer encuentro en la Ciudad de México. Sobre estas obras, Szymanski señaló: “Segovia le pidió a Ponce que hiciera arreglos de canciones mexicanas para que pudiera interpretar la música de Ponce. El resultado son las tres piezas mexicanas, que son muy sencillas y cortas, pero joyas del repertorio guitarrístico.” De acuerdo a Szymanski, estas piezas son importantes porque inauguran una prolífica relación entre Ponce y Segovia, de las cuales resultaron numerosas obras, entre las que destaca el Concierto del Sur para guitarra y orquesta (1941) y apuntó: “Segovia tocó música de Ponce en todo el mundo y con ello puso en alto el nombre de la música mexicana.”

Continuó el recital con Me gustas cuando callas a cuatro voces mixtas (1948) y Arrullo (1945) de Blas Galindo. Finalmente, por atención a los protocolos sanitarios que permiten la presencia de pocas personas en el escenario, se interpretó una versión para coro reducido del Romancero gitano para guitarra y coro (1952) de Castelnuovo-Tedesco, lo cual implicó un reto adicional para los músicos, debido al balance entre voces y guitarra.

En este emotivo concierto de #ReactivaciónMusicalenBellasArtes, el público despidió al Coro con una calurosa ovación. En todo momento se mantuvo estricto cuidado de las medidas de seguridad sanitaria, para garantía del cuidado de salud de los asistentes y de los músicos. Los intérpretes utilizaron cubreboca durante todo el recital, y el protocolo de ingreso, estancia y salida del público al recinto se realizó de manera organizada, procurando la sana distancia y atendiendo todas las disposiciones de prevención sanitaria.

El Coro de Madrigalistas se presentará por segunda ocasión, con el mismo programa, el domingo 13 de junio a las 11:30 horas en el Salón de Recepciones del Museo Nacional de Arte. La entrada será libre, con boleto de control de acceso.

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