El pianista Naoya Seino dará concierto en el Anfiteatro Simón Bolívar de la UNAM el domingo 1 de marzo

Cultura

El pianista japonés Naoya Seino, integrante de los Concertistas de Bellas Artes, ofrecerá un recital con obras de Scarlatti, Mozart, Beethoven, Schumann y Liszt dentro del ciclo El arte del piano, el domingo 1 de marzo a la 12:00 horas en el Anfiteatro Simón Bolívar de la UNAM.

El programa integra las piezas Dos sonatas en mi mayor KV 380 y 381, creadas por el compositor Domenico Scarlatti (Italia, 1685-España, 1757); Doce variaciones sobre Ah vous dirai-je Maman K 265/300e, de Wolfgang Amadeus Mozart (Austria, 1756-1791); Piano sonata no. 14 en Do sostenido menor, Op. 27 no. 2, Claro de Luna, de Ludwig van Beethoven;Escenas del bosque, de Robert Schumann (Alemania, 1810-1856) y Rapsodia húngara no. 2 en Do sostenido menor, del compositor Franz Liszt (Hungría, 1811-Alemania, 1886).

Este concierto también será interpretado por Naoya Seino el viernes 27 de marzo a las 19:00 horas en el Teatro Emperador Caltzontzin (Plaza Gertrudis Bocanegra s/n, Centro), en Pátzcuaro, Michoacán, dentro del programa Bellas Artes a todas partes y el 10º Festival de Piano, y como parte de los festejos por el 250 aniversario del natalicio de Beethoven. La entrada será gratuita.

Egresado de la Universidad Nacional de Bellas Artes y Música de Tokio y ganador de varios concursos de piano alrededor del mundo, el destacado intérprete ha ofrecido recitales en diversos países. Su repertorio abarca desde el barroco hasta la música contemporánea. Actualmente ejerce la docencia en la cátedra de piano y música de cámara en la Escuela Superior de Música del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).

El pianista también realizó estudios en la Academia Franz Liszt en Budapest, Hungría, bajo la dirección de Istvan Lantos, y terminó la maestría en la Universidad Mozarteum de Salzburgo con Karl-Heinz Kammerling y Mario delli Ponti. Ha realizado diversas presentaciones en países como Japón, Alemania, Austria, Italia, Hungría, Francia, Holanda, Croacia, Rusia, Bélgica y España.

Sobre el programa, la experta en historia de la música, Mariana Híjar Guevara explicó que durante los cinco años transcurridos entre la Sonata para piano no. 26 Op. 81 y la no. 27 Op. 90, Ludwig van Beethoven compuso, entre otras obras, las sinfonías núm. 7 y 8.

“La Sonata no. 27 fue compuesta en 1814 durante la estadía de Beethoven en Baden, con la familia del príncipe Karl Alois Lichnowsky, quien fuese su mecenas desde 1792. Al igual que sus últimas cinco sonatas para piano, en especial la no. 28 Op. 101 compuesta en 1816 y la no 29, Op. 106 de 1819, la no. 27 pertenece a un periodo de exploración estética particular.

En ellas Beethoven se aleja radicalmente de los marcos establecidos para el género, señala la crítica. “Esta exploración nace de la búsqueda de nuevos caminos expresivos y de la consolidación de un lenguaje propio, lo cual se manifiesta en el desarrollo general de la obra y al interior de cada movimiento”.

Respecto de las piezas del compositor italiano Domenico Scarlatti, quien creó más de 500 sonatas, las dos Sonatas en Mi mayor KV 380 y 381 fueron escritas en los últimos años de vida, alrededor de 1754, las cuales se caracterizan por su vivacidad.

Sobre la obra de Mozart, escrita en 1781 o 1782, cuando Mozart tenía aproximadamente 25 años, consta de 12 variaciones sobe la canción francesa Ah! vous dirai-je, Maman, un tema infantil muy popular, cuyas variaciones fueron publicadas en Viena en 1785.

Las Escenas del Bosque, de Robert Schumann, son una serie de nueve piezas de un corte similar a las Escenas de niños. De entre ellas destacan la número 4 (El valle maldito) y la número 7 (El pájaro profeta) por su originalidad. Schumann es considerado uno de los compositores más representativos del romanticismo musical, cuya obra se caracteriza por su intensidad lírica.

Finalmente, sobre las Rapsodias húngaras de Liszt, compuso la primera en 1846 a la edad de 35 años y la última a los 74 años. La mayoría de estas piezas se relacionan con la danza gitana conocida como czarda. La segunda rapsodia es la más conocida de las 20 que escribió, es una obra grandilocuente y heroica que sugiere el brillante ímpetu del violín gitano.