El jefe de la Iglesia Católica realiza un viaje histórico a Mosul, capital de la provincia iraquí donde se concentra gran parte de la minoría cristiana del país, perseguida ferozmente por el ISIS. La agencia para la cultura y el asesor especial de la ONU califican la visita como un símbolo de esperanza y una exhortación a la paz y la unidad.

El Papa Francisco llegó la mañana de este viernes a Iraq, país con una minoría cristiana que ha sufrido persecuciones a lo largo de los siglos y que en los últimos años fue blanco de ataques sistemáticos por parte del ISIS o Daeshh.

El Pontífice fue recibido por el primer ministro iraquí, Mustafa al Kazemi, en el aeropuerto de Bagdad, ciudad donde empezará una visita de tres días que seguirá de la capital a Mosul, Erbil, Najaf y Qaraqosh.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) afirmó que Francisco lleva a Iraq un mensaje de paz y unidad y, en el caso de Mosul, una muestra de apoyo y solidaridad con una población que padeció la ocupación violenta y opresiva del ISIS durante tres años.

Al sufrimiento de la gente se sumó la destrucción de los edificios históricos de la Ciudad Vieja de Mosul, una urbe que fue central para el intercambio cultural y religioso por varios siglos.

Sanar el dolor de las víctimas

Para el asesor especial y jefe del equipo de investigación de la ONU que busca la rendición de cuentas por los crímenes del ISIS (UNITAD), la presencia del Papa ayudará a sanar el dolor de las comunidades víctimas de esa agrupación terrorista y será un símbolo de esperanza y una oportunidad para la paz y la unidad.

“La visita del Papa a Iraq, sus reuniones con líderes religiosos iraquíes y los lugares religiosos que visitará llevan un mensaje unificador de paz y coexistencia entre todas las comunidades en Iraq, especialmente aquellas de todas las religiones, incluida la comunidad cristiana, que han sufrido a manos del ISIS”, dijo Karim AA Khan QC.

La agenda del jefe de la Iglesia Católica incluye una misa en un estadio de futbol y oraciones por las víctimas de la guerra en la plaza de la iglesia de Hosh al-Bieaa en Mosul, un sitio devastado por Daesh.

Según AA Khan QC estos actos serán “trascendentales” para los cristianos iraquíes y subrayarán que la riqueza de Iraq reside en una sociedad formada por “personas de todas las religiones, y de todos los grupos étnicos”, además de que recordarán “que todas las vidas son importantes”.

El asesor especial destacó la necesidad de la rendición de cuentas del ISIS para lograr la reconciliación por la que aboga el Papa.

La rendición de cuentas es esencial

“Al igual que las comunidades yazidi, chiíta, sunita, kakai, shabak y turcomana, los cristianos de Iraq sufrieron enormemente durante el periodo de dominación del ISIS. La justicia es un derecho para todos, y la rendición de cuentas basada en pruebas es esencial para evitar el peligro de que tales delitos se repitan en el futuro”, recalcó.

En este sentido, AA Khan QC se refirió a la reunión que celebraron en marzo de 2020, con la ONU como facilitadora, los líderes de las principales religiones en Iraq para adoptar la “Declaración interreligiosa sobre las víctimas del ISIS”.

En ese documento, los religiosos enfatizaron su apoyo pleno a las víctimas, los supervivientes y las familias, y reiteraron la importancia de garantizar que los responsables de los crímenes cometidos por Daesh rindan cuentas ante la justicia.

El asesor especial refrendó el respaldo de la ONU a la construcción de la paz y el fomento de la reconciliación en Iraq. “Nuestro compromiso conjunto de promover la justicia, la tolerancia y la reconciliación es la forma más elocuente y eficaz de combatir el legado del ISIS”, puntualizó.

Cristianos en Iraq

El cristianismo en Iraq data de los orígenes de esta religión y queda constancia escrita de ella a partir de los apóstoles de Mesopotamia, identificados con la llamada Iglesia de Oriente, organizada en el imperio persa.

Desde principios del siglo V, esta iglesia llevó a cabo sus propios concilios y se escindió de la Iglesia de Oriente por razones políticas entre las que se contaban la lealtad al sha persa.

Un siglo después, los cristianos iraquíes se dividieron en dos grupos por desacuerdos teológicos.

En la Edad Media y ya bajo el imperio del islam, los patriarcas religiosos se establecieron en Bagdad, la nueva capital, y en Tikrit, así como cerca de Mosul.

En el siglo XVIII se formó creó la Iglesia Católica Siria cuando un patriarca se unió a Roma. Los obispos que no se sumaron a esta unión formaron la Iglesia Ortodoxa Siria.

Pese a presencia milenaria, los cristianos han sido una minoría históricamente perseguida en Iraq y en los últimos años han llegado al borde de la desaparición. Se estima que entre 2003 y 2019, la comunidad cristiana iraquí disminuyó casi 85%, pasando de 1,5 millones a 250.000 feligreses.

Mosul

Tras la liberación de Mosul, la UNESCO lanzó una iniciativa para reconstruir la Ciudad Vieja, destruida por los extremistas.

Revivir el espíritu de Mosul” empezó en febrero de 2018 y no sólo tiene el objetivo de reedificar los sitios emblemáticos del patrimonio de la ciudad, sino también el de empoderar a los residentes de Mosul como agentes de cambio involucrados en la reconstrucción a través de la cultura y la educación.

Como primer paso hacia la recuperación de Mosul, la UNESCO está rehabilitando la mezquita de Al Nouri y su famoso minarete inclinado, así como las iglesias de Al-Tahera y Al-Saa’a.

La agencia también ha comenzado a trabajar en la reconstrucción de la mezquita Al-Aghawat y en la rehabilitación de las casas antiguas de la ciudad.

Más allá de la recuperación de hitos arquitectónicos,  la UNESCO resalta que la iniciativa incluye la formación en el puesto de trabajo de los jóvenes profesionales, el fortalecimiento de las capacidades de los artesanos, las oportunidades de creación de empleo y la formación técnica y profesional.