El Jardín Escultórico, espacio público para recorrer y conocer grandes obras de los artistas del siglo XX y XXI

Cultura
  • El Museo de Arte Moderno del Inbal recibe a su público con más de 80 piezas, entre ellas se pueden apreciar: Pareja, de Joy Laville; El barco. México 68, de Manuel Felguérez, y Ovi, de Hersúa

El Jardín Escultórico del Museo de Arte Moderno (MAM) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal) es un espacio público para recorrer y conocer la obra escultórica de los artistas del siglo XX y XXI en México, a través del entorno natural del Bosque de Chapultepec y la propuesta arquitectónica de Pedro Ramírez Vázquez y Rafael Mijares. Tanto por el conjunto de obras que reúne, como por la integración de éstas con el paisaje, es uno de los espacios más relevantes de América Latina.

Al recorrer el Jardín Escultórico del MAM, los visitantes podrán conocer la diversidad de propuestas, soluciones formales y posturas que se han dado en el campo de la escultura en México, desde la apuesta por una escultura nacionalista hasta la experimentación y la abstracción, con la variedad de técnicas, de materiales utilizados y la pluralidad de artistas nacionales y extranjeros que han propiciado el diálogo sobre esta disciplina artística.

Las primeras obras que se integraron a este espacio provinieron de las Bienales Nacionales de Escultura, organizadas por el Inbal entre 1962 y 1969, y a lo largo de los años, gracias a donaciones y comodatos, el acervo se ha enriquecido hasta consolidar la invaluable colección de escultura moderna y contemporánea.

Así, en este espacio conviven los trabajos de Geles Cabrera, Ángela Gurría, Mathias Goeritz, Vicente Rojo, Jesús Mayagoitia, Kiyoto Ota, Hersúa, Juan Soriano, Hebert Hoffman Ysenbourg, Joy Laville, María Elena Delgado, Manuel Felguérez, Lorraine Pinto, Ana Pellicer, Oliver Seguin, Juan José Díaz Infante, Pistoletto y Laureana Toledo, principalmente.

Entre algunas de las piezas que destacan del Jardín Escultórico del Museo de Arte Moderno se encuentran Pareja, de Joy Laville, artista británica de quien se conmemoró el centenario de su natalicio. Su trabajo escultórico expuesto presenta uno de los mayores formatos que ha creado y  muestra su sello con la volumetría de los cuerpos desnudos, la afinidad e intimidad de los personajes y el carácter público de su trabajo.

El barco. México 68 es una pieza emblemática de Manuel Felguérez realizada con motivo de los Juegos Olímpicos. Fue pensada para la Villa Olímpica dentro de un proyecto de gran escultura realizada sobre la quilla de un barco en la que deconstruyen diversos elementos geométricos para hacer una composición a partir del ensamblaje y piezas industriales con las cuales al artista le gustaba trabajar la escultura, a partir de lenguajes artísticos diferentes que iban más allá de la Escuela Mexicana de Pintura.

Y Ovi, de Hersúa, una de las piezas más importantes del museo, porque invita al espectador a tener una relación diferente con la escultura, ya que para el artista era trascendental hacer evidente la relación que el ser humano puede tener con el espacio, obra creada en 1986 que invita a transitarla y a vivir el arte de una manera distinta a lo tradicional, a través de cinco módulos inclinados hechos con hierro y lámina de cobre.

El Jardín Escultórico del Museo de Arte Moderno es nuestra sexta sala de exposición y la única permanente. Cuenta con más de ochenta esculturas que ofrecen otra forma de apreciar las obras de arte. Es 100% accesible para las personas con discapacidad, tiene una guía podotáctil y cédulas en español inglés y Braille, lengua de señas y lectura fácil, y hay un plano aptico, es decir, con relieve para personas ciegas”, comentó en entrevista Marlene Lelo de Larrea, jefa de Educación y Mediación del recinto de la Red de Museos Inbal.

Señaló que en el espacio se muestra una variedad de técnicas, tamaños, artistas y corrientes existentes en México a lo largo del siglo XX.  “Tenemos desde obra de carácter nacionalista posrevolucionaria, hasta piezas de la Ruptura, el movimiento abstracto y de la corriente contemporánea. Hay desde talla en piedra, fundiciones en bronce, ensamblado, obras pequeñas y de gran formato, y ofrece un muy buen panorama de lo que ha sido la escultura en México a lo largo del siglo pasado y en las últimas décadas”.

Este amplio espacio puede ser visitado en este periodo vacacional en los horarios habituales del museo, de martes a domingo, de 10:15 a 17:45 horas. La entrada es libre y el recinto se ubica en Paseo de la Reforma y Gandhi s/n, Bosque de Chapultepec, alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México.