El itinerario cultural del Galeón de Manila, intercambio histórico y comercial entre México y Filipinas

El libro El itinerario cultural del Galeón de Manila, préstamos culturales entre México y Filipinas, material compilado por el doctor Juan Antonio Siller que aborda una de las rutas de navegación más importantes del siglo XVI, será presentado el lunes 29 de abril a las 19:00 en la Sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes.

A esta presentación editorial, organizada por la Dirección de Arquitectura y Conservación del Patrimonio Artístico Inmueble (DACPAI) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), se darán cita Demetrio Tuason, embajador de Filipinas en México, así como los doctores Manuel Ignacio Ruz Vargas y Roberto Junco, quienes acompañarán a Juan Antonio Siller.

Esta actividad, que estará bajo la moderación de Dolores Martínez Orralde, subdirectora general de Patrimonio Artístico Inmueble del INBAL, los participantes presentarán esta obra y hablarán del gran intercambio cultural, comercial e histórico que se dio entre Filipinas y México con el descubrimiento de la ruta de navegación tornaviaje y las travesías del barco El Galeón de Manila.

Una de las rutas de navegación más importantes del siglo XVI fue precisamente tornaviaje, la cual permitió la comunicación entre tres continentes: América, Europa y Asia. Fue descubierta a partir de la travesía que realizó Miguel López de Legazpi, acompañado por fray Andrés de Urdaneta, quienes zarparon de la costa de Nueva España, en 1565, y llegaron a Barra de Navidad, Jalisco, de donde finalmente partieron a su destino original, el archipiélago filipino.

La travesía llevó a los viajeros hasta la isla de Cebú, también conocida como La reina del sur. Fue ahí donde López de Legazpi recibió la encomienda de encontrar una ruta en la que pudieran establecer una comunicación permanente en lo que sería uno de los trayectos de mayor relevancia para el comercio e intercambio cultural de la época.

Finalmente, después de largos meses de navegación, tocó costas americanas y llegó a la bahía de Acapulco, lugar que se convertiría en el punto de arribo de estos viajes transpacíficos que durarían desde 1565 hasta 1815, cuando se suspendió el monopolio comercial del Galeón de Manila y se abrió al libre comercio mundial.

El doctor Juan Antonio Siller, miembro del Capítulo Mexicano del Consejo Internacional de Monumentos y sitios (ICOMOS, por sus siglas en inglés), de la Unesco, y coordinador del Comité Científico de Itinerarios Culturales, destaca la importancia que tuvieron estos intercambios para el mundo asiático, ya que desde la Nueva España se comerciaba con plata, grana cochinilla, y productos que se integraron a la alimentación de filipinas como el camote, la piña, la vainilla y muchos otros.

Eso es parte de lo que podrá encontrarse entre las páginas de El itinerario cultural del Galeón de Manila, préstamos culturales entre México y Filipinas, que resalta la riqueza que ambas naciones obtuvieron del intercambio cultural, histórico y comercial que tuvo lugar durante la época.

Para la realización de la obra se contó con el trabajo de arqueólogos, historiadores, restauradores, antropólogos, bibliotecólogos y especialistas de diversos centros de investigación y universidades que abordan distintos temas de este intercambio entre México y Filipinas, además del involucramiento de España.