Como Virgilio por los infiernos, como Carlos Castaneda y sus encuentros con seres aterradores o el Jonás bíblico vomitado por la bestia marina, José Luis cuenta cómo es la tormentosa vida de soledad, desesperanza y violencia en la que se debate atrapado en la adicción al alcohol y la enfermedad mental de trastorno bipolar, en la novela El inmortal, escrita con las huellas indelebles de una autobiografía por su autor, Joseph J. Délano Herrera (San Juan del Río, Querétaro, México, 1993).
«Sólo alguien que ha vivido por lo que yo he pasado puede describir esto, lo que es padecer una adicción a las droga y el alcohol y a la vez un trastorno bipolar. Si algo he aprendido es que si vas a escribir algo tiene que ser genuino y honesto, Por eso construí estas historias, con diversos personajes, algo un poco diferente a lo que había leído, con el fin, como todo libro, de transmitir una idea, aunque en este caso más que un mensaje plasmé un poco de locura catártica», reflexiona en entrevista el escritor de 25 años de edad, sobre la que es su primera novela, una red de historias paralelas que describen con fuerza y precisión narrativa el mundo de José Luis.
–¿Cómo es esta vivencia de enfrentarse a la desesperanza, con la nada, y cómo hiciste para poder narrarlo?
–Llevo poco más de dos años y medio sobrio y la mayor parte del libro la escribí durante el primer año, excepto la primera historia, que plasmé después de una borrachera de dos semanas, luego no la volví a tocar hasta que me recuperé, un día me la encontré, la leí, sentí algo muy cabrón y surgió la idea de armar una historia completa. Sabía lo que iba a transmitir, aunque no sabía cómo lo iba a decir, y me di cuenta que la mejor forma era a través de historias que se pudieran leer independientemente unas de otras pero que crean el mapa mental del cerebro de un enfermo.
«Haber escrito el libro me dejó agradecimiento porque me recordó todo lo que he vivido –refiere Joseph Délano. Es un recordatorio sonoro porque como adicto una vez que pasa un poco de tiempo puedes creer que no pasa nada si regresas tantito a la adicción pero a mí me hace pensar que por nada quiero volver a sentirme como me sentí».

Por otra parte, explica el autor de «El inmortal», para escribir el libro me basé en la vida de un familiar que tiene cierta condición mental similar a la mía y me hizo reflexionar en lo que él tiene que vivir todos los días. Sin duda llevar a cabo la novela fue terapéutico. Para mí, no para él. Pero escribir tiene muchos caminos.
–Dices que escribir el libro para ti fue terapéutico, como una cura, sin embargo, haces sarcasmo con el tema de la autoayuda, insertas con habilidad la ironía y aun el humor negro, lo cual no es fácil.
–A mí me desesperaba que todo me lo simplificaran, diciéndome: “échale ganas”, pero si físicamente estoy imposibilitado hasta de pararme de la cama, si mis periodos de atención son de 10  minutos, ¿cómo me voy a sentar a tomar una clase? Si cuando no tomaba empezaba a alucinar y empezaban los ataques de pánico y la única forma de sentirme bien era metiéndome cosas y me llegaban con “los siete hábitos de la gente altamente efectiva” pues sabes qué… chinguen a su madre.

Joseph Délano revela que al escribir el libro “reflejé cómo es esto de vivir pensando todo el tiempo en morir, pero al mismo tiempo sabes que lo que quieres es vivir. Dicen que para que te recuperes de una adicción primero necesitas tocar fondo, y el fondo para mí fue estar a punto de morir en el vicio

”. Y precisamente por eso la novela se intitula El inmortal, porque siendo la vida al final el estado más preciado José Luis, Luisito, encuentra la vía a la inmortalidad. Queda al lector descubrirla en esta novela publicada por Galaxia Editorial y que está construida con una fluidez narrativa que sólo puede salir de una certeza: tener la convicción de que se escribe una historia con autenticidad.

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