El INBAL rinde homenaje a dos grandes escritores: Federico García Lorca y Alfonso Reyes

Cultura
  • En la Capilla Alfonsina, actores y actrices de la Compañía Nacional de Teatro dramatizaron la Cantata en la tumba de Federico García Lorca, escrita en 1937 por el autor regiomontano

¡Pero tu sangre, tu secreta sangre! / ¡Abel, clavel tronchado! / ¡Pero tu sangre, tu secreta sangre / que revuelve la tierra y ciega el puente, / colma los surcos y amenaza el vado, / Abel, clavel tronchado!

Así clama la madre —uno de los personajes, interpretado por la actriz Julieta Egurrola— en la Cantata en la tumba de Federico García Lorca, que el mexicano Alfonso Reyes escribió luego de enterarse del asesinato del poeta español a manos de militares al servicio de Francisco Franco.

La pieza, escrita por Alfonso Reyes en 1937 en Buenos Aires, donde fungía como embajador de México en Argentina, se escenificó por vez primera en la Capilla Alfonsina, a cargo de integrantes de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) que dirige Aurora Cano, con el apoyo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal).

La biblioteca de la que fuera casa del escritor y diplomático mexicano —en la colonia Condesa de la Ciudad de México— fue el escenario donde se llevó a cabo la representación, una colaboración de dos instancias del INBAL: la Compañía Nacional de Teatro y la Coordinación Nacional de Literatura.

Entre miles de libros, el archivo del escritor regiomontano y mobiliario original de la casa, los actores y actrices de la CNT: Julieta Egurrola (la madre de García Lorca), Erando González (el padre), Jorge León (el poeta asesinado), Dulce Mariel (la hermana) y Fernando Bueno (“la novia”), además la guardia formada por Miguel Cooper, Miguel Ángel López, Federico Lozano, Pedro Martínez Arredondo, Roldán Ramírez y Fernando Sakanassi, dramatizaron el momento en que el poeta y dramaturgo granadino fue asesinado: “el trueno, fruto de la carabina”.

Como “un hecho histórico” calificó el director de la Capilla Alfonsina, Javier Garciadiego, el que por primera vez en esta casa se haya representado escénicamente la Cantata en la tumba de Federico García Lorca, de Alfonso Reyes, ya que no se tiene documentado que antes lo haya sido en México, pero sí en dos ocasiones en Buenos Aires, una de ellas con la participación de la actriz española Margarita Xirgu, cercana colaboradora del poeta, como la madre de García Lorca.

Garciadiego hizo circular entre el público, luego de la escenificación, una copia original del texto escrito por Alfonso Reyes, y explicó la tarea de resguardo y difusión de la obra del regiomontano que lleva a cabo el INBAL a través de la Capilla Alfonsina.

Luego detalló la carrera diplomática de Reyes, para señalar que cuando era embajador de México en Argentina escribió la Cantata como una reacción ante el asesinato de quien habría sido su amigo en su larga estadía en España, donde vivió como exiliado y conoció a destacados representantes “y amigos inolvidables” de tres generaciones de intelectuales españoles.

Comentó, asimismo, que Alfonso Reyes destacó como embajador en un país, Argentina, que entonces era gobernado por un presidente que simpatizaba con el dictador Francisco Franco. Ante la ausencia del embajador de España, quien había sido expulsado de Argentina, Reyes representó los intereses y los ideales de la República española que estaba en contra de Franco.

Por otro lado, comentó que en la Cantata, Reyes introdujo el personaje de “la novia” de García Lorca, cuando se sabía de la condición homosexual del escritor nacido en Granada, lo que en aquella época era insólito y castigado. Sin embargo, la gentileza y propiedad de Reyes lo llevó a incluir el papel de una novia que nunca existió. Así se representó la obra.

Subrayó que en un principio, el texto de Reyes se llamó Cantata a Federico García Lorca y luego cambió a Cantata en la tumba de Federico García Lorca, pero consideró que lo adecuado es el primer nombre, ya que hasta la actualidad no se sabe con certeza si existe una tumba (“donde fue enterrado por cuatro ángeles”), ya que se ha mencionado que fue arrojado a una fosa común.

“Toda muerte por asesinato es terrible y ridícula, pero más la de García Lorca, y hay muertes que son irreversibles para el mundo. Hoy Francisco Franco está muerto, y bien muerto, y García Lorca y Alfonso Reyes viven para siempre”, dijo el escritor y académico.

En su momento, la directora de la CNT, Aurora Cano, agradeció la invitación a hacer ésta que sería una lectura de la Cantata, que terminó en una dramatización, ya que los actores “realmente se apasionaron con el proyecto. Nos gustan los retos y nos gusta que nos inviten a colaborar con otras instancias del INBAL. Hoy rendimos homenaje a dos grandes autores: García Lorca y Alfonso Reyes”.