El COPRED llama a poner fin a la discriminación que viven las personas intersexuales

Metrópoli

En el marco del día de la visibilidad intersexual, desde el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México hacemos un llamado para poner fin a la violencia y discriminación estructural que enfrentan las personas intersexuales desde temprana edad, así como a visibilizar el tema de la intersexualidad desde un enfoque de derechos humanos.

El día de la visibilidad intersexual surge el 26 de octubre a raíz de la conmemoración de la primera manifestación pública hecha por personas intersex en Estados Unidos, encabezada por Morgan Holmes y Max Beck, quienes pronunciaron su inconformidad hacia todas las prácticas médicas nocivas contra la niñez intersex, incluyendo cirugías y tratamientos innecesarios sin su consentimiento informado, esto en el marco de la convención anual de la Academia de Pediatría.

Las personas intersex nacen con características sexuales que no cumplen con las normas médicas y sociales para los cuerpos femeninos o masculinos, es decir, incluyen variaciones en los genitales, las gónadas, cromosomas o en los órganos reproductivos.

Cabe señalar que las personas intersex enfrenten diversos prejuicios y estigmas sobre estos; lo que las lleva a ser sometidas desde muy temprana edad a cirugías y tratamientos hormonales médicamente innecesarios, con el propósito de ajustar sus cuerpos a los estereotipos binarios del sexo “femenino” o “masculino”, las cuales, en muchas ocasiones, les provocan daños irreparables e irreversibles.

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 1.7% de la población mundial nace con características sexuales que no pueden ser catalogadas únicamente como las de un hombre o una mujer. Por otro lado, en México en 2019 el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) levantó la primera encuesta Intersex cuyos resultados fueron que el mayor número de personas intersex residen en Ciudad de México, un 25.8%, Jalisco, 14.6% y Guanajuato, 10.1%.

Asimismo, la encuesta recopiló experiencias discriminatorias, y refiere que:

El área de la salud es donde las personas intersex han recibido más discriminación, ya que siete de cada diez personas manifestaron sentirse incómodas con el trato recibido por parte del personal médico.

La calle, el transporte público y/o los baños públicos fueron los espacios mencionados con mayor prevalencia de experiencias discriminatorias hacia personas intersexuales con el 43.6%.

Para los adolescentes, la escuela es el espacio en donde se registran mayores eventos de discriminación y violencia, ya que el 75.6% experimentó comentarios negativos, ofensas y burlas, mientras que el 73.5% se sintió excluido.

Sobre los derechos con mayor índice de violación, el derecho al trabajo ocupa el primer lugar puesto pues un 39.7% indicó que se le negó la oportunidad de trabajar u obtener un ascenso.

Lo que nos hace ver la discriminación sistemática y cotidiana que viven las personas intersexuales no sólo condiciona su integridad y su derecho a la salud, si no también se refleja en la restricción en el ejercicio de otros derechos como la identidad y libre desarrollo de la personalidad, educación, trabajo, derechos sexuales y reproductivos, derecho a la igualdad y no discriminación entre otros.

En ese sentido, resulta urgente que desde todos los ámbitos se reconozcan, garanticen y protejan los derechos humanos de las personas intersexuales, así como la formulación de acciones que ayuden a combatir los estigmas y estereotipos que existen alrededor de la intersexualidad y que ayuden a visibilizar que existe la diversidad fuera de las construcciones sociales del sexo y el género.