Las presas ubicadas en el río Grijalva (Angostura, Chicoasén, Malpaso y Peñitas) constituyen la principal protección ante inundaciones de la planicie tabasqueña. La regulación que otorgan las presas permite captar caudales extraordinarios de agua, como los que se presentaron con la tormenta tropical Cristobal, y liberarlos de manera controlada.

Además, es el sistema de generación de electricidad más importante del país, en especial para el sureste y la Península de Yucatán.

En términos generales, la presa Peñitas se encuentra permanentemente abierta para la generación de energía eléctrica.

La Subdirección General Técnica de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) informa que, dependiendo de las necesidades de electricidad determinadas por el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) gestiona ante el Comité Nacional de Grandes Presas (CNGP), de la Conagua, los esquemas de generación.

El acuerdo vigente autorizado por parte del CNGP contempla un esquema con variaciones durante el día, que van de 300 metros cúbicos por segundo (m3/s) hasta 800 m3/s, dependiendo de las necesidades de la CFE.

La Subdirección General Técnica destacó que, ante los efectos de Cristobal, que significaron un aumento en los ingresos a la presa Peñitas, y por consecuencia a su almacenamiento, fue necesario incrementar la extracción en primera instancia a 1,000 m3/s y posteriormente a 1,100 m3/s.

Aun manteniendo cerrada la presa Malpaso, el gasto máximo de entrada a la presa Peñitas en este evento fue de más de 1,600 m3/s, el cual fue regulado a un máximo de 1,100 m3/s. Con esto se logró reducir en 500 m3/s el gasto máximo que circuló por el río, disminuyendo el riesgo para la población.

El manejo de las presas del sistema Grijalva se realiza con base en los análisis técnicos elaborados por Conagua y CFE, y en protocolos de actuación que incluyen dar aviso oportuno a las autoridades del Gobierno del Estado de Tabasco, así como a Protección Civil a nivel nacional, estatal y municipal.

Por ello, ante la disminución de las aportaciones y el descenso del nivel en la presa Peñitas, a las 9:00 horas de hoy se redujo la extracción de 1,100 m3/s a 1,000 m3/s.

La Conagua y la CFE continuarán dando seguimiento a la evolución de los efectos asociados a Cristobal en el sistema de presas del río Grijalva, con especial énfasis a la presa Peñitas.

Conagua reconoce la estrecha coordinación que se ha tenido con el Gobierno del Estado de Tabasco y con la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC). El diálogo permanente con el gobernador Adán Augusto López Hernández y con el titular de la CNPC, David León Romero, ha permitido llevar a cabo esta labor de manera satisfactoria, en beneficio de las poblaciones aledañas a la presa Peñitas.

La correcta operación de la infraestructura hidráulica es una premisa del Gobierno de México. Ello garantiza la seguridad de la población y el suministro de un servicio básico como la energía eléctrica.