En su cuarto intento esta semana, el Consejo de Seguridad autorizó la ayuda humanitaria desde Turquía hacia el noroeste de Siria. La autorización previa, en virtud de la resolución 2504 que permitía la operación humanitaria durante seis meses, expiró a la medianoche del viernes, dejando a millones de civiles sirios en el limbo.

El Consejo de Seguridad ha aprobado este sábado una resolución por la que permite que continué la entrega de ayuda humanitaria a Siria a través de la frontera con Turquía. Con este mecanismo, la ONU consigue mitigar el sufrimiento y salvar la vida de miles de civiles.

La decisión del Consejo permitirá que se mantenga este salvavidas mediante la entrega de alimentos, medicinas y otros artículos de primera necesidad, que llegarán al noreste del país a través del cruce fronterizo de Bab al-Hawa.

Alemania, copatrocinador de la resolución, expresó su alivio por la extensión de la ayuda.

«Es una buena noticia para millones de personas en Siria que el Consejo de Seguridad haya podido finalmente llegar a un acuerdo», dijo el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Heiko Maas.

Junto con los copatrocinadores Alemania y Bélgica, votaron a favor de la resolución Estonia, Francia, Indonesia, Níger, San Vicente y las Granadinas, Sudáfrica, Túnez, Reino Unido, Estados Unidos y Vietnam. Por su parte, China, República Dominicana y Rusia se abstuvieron.

La autorización previa, en virtud de la resolución 2504, aprobó la operación humanitaria por un periodo de seis meses, que expiró la medianoche de ayer, dejando a millones de civiles sirios en el limbo.

Veto anterior

Los miembros del Consejo preocupados por los aspectos humanitarios del conflicto sirio habían presentado inicialmente un borrador que fue vetado por China y la Federación Rusa el miércoles. Varios países se acusaron mutuamente de politizar la asistencia humanitaria de la que dependen más de 11 millones de sirios.

Un borrador de resolución de la Federación de Rusia que habría autorizado las entregas solo a través de Bab al-Hawa hasta el 10 de enero de 2021 tampoco se aprobó el jueves porque careció del número de votos requerido.

El resultado fue cuatro a favor (China, Federación de Rusia, Sudáfrica, Vietnam), siete en contra (Bélgica, República Dominicana, Estonia, Francia, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos), y cuatro abstenciones (Indonesia, Níger, San Vicente y las Granadinas, Túnez).

Bab al-Salam es la puerta de entrada humanitaria al norte de Alepo, mientras que Bab al-Hawa sirve a Idlib.

En una declaración emitida poco después de la votación del sábado, Maas dijo que las negociaciones fueron guiadas por «consideraciones humanitarias» y «las peticiones hechas por los trabajadores humanitarios en el terreno».

«En última instancia, propusimos un compromiso para preservar el mecanismo«, dijo el ministro alemán.

Se necesitan más puntos de entrega

En su último informe al Consejo sobre la implementación del mecanismo de ayuda transfronterizo, el Secretario General de la ONU, António Guterres, dijo que las entregas a través de Bab al-Salam y Bab al-Hawa no solo están operando a niveles récord, sino que deben ampliarse aún más en respuesta a la pandemia de COVID-19.

Recomendó que la autorización para ambos puntos de cruce se extienda por 12 meses adicionales, y agregó que si no se renovaba se endurecería la vida de millones de personas que las Naciones Unidas no pueden alcanzar por otros medios.

El ministro alemán también dijo que «se necesitan más puntos de cruce» para la entrega de la ayuda.