El Congreso de la Ciudad de México recordó la conmemoración del 52 aniversario de la firma del Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe, mejor conocido como Tratado de Tlatelolco.

La diputada Jannete Elizabeth Guerrero Maya resaltó la importancia y trascendencia de este instrumento diplomático, firmado en la Ciudad de México el 14 de febrero de 1967. “El Tratado debe ser el marco para un desarme general y completo, como lo reclaman todos los pueblos del mundo”, dijo.

La legisladora de la fracción parlamentaria del Partido del Trabajo advirtió que a pesar de sus terribles implicaciones, el peligro de un conflicto nuclear se mantiene vigente con la amenaza de una nueva carrera armamentista entre Rusia y Estados Unidos.

Asimismo dijo que en nuestra región gozamos de condiciones distintas, manteniendo a América Latina y El Caribe fuera de la carrera armamentista nuclear.

Agregó que el Tratado de Tlatelolco “invita a reflexionar sobre los principios que inspiraron su formulación y a revitalizar desde México, la voluntad imperecedera de luchar por la paz, la seguridad, la justicia y el desarrollo”.

Por último, insistió en el pleno cumplimiento de mantener los territorios libres de armas nucleares, comprometiéndose a no desarrollar, adquirir o albergar estas armas de destrucción que representan un riesgo, no sólo de la supervivencia de la civilización, sino de la vida sobre la Tierra.