El Centro Cultural de las Fronteras de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) fue sede de la inauguración del Coloquio internacional sobre género y migración “De un lado a otrxs” que abrió el diálogo con la comunidad artística y académica local sobre la relación entre ambos temas, vistos desde la perspectiva de artistas y otros agentes culturales vinculados a la frontera, en el que se compartieron experiencias desde su práctica.

Al término de la inauguración, encabezada por el rector de la UACJ, Mtro. Juan Ignacio Camargo Nassar, dio inicio el encuentro con una charla en la que participaron los representantes de las instituciones organizadoras: Mariana Munguía Matute, coordinadora nacional de Artes Visuales del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL); Alpha Escobedo, directora general de Difusión Cultural y Divulgación Científica de la UACJ; Mónica Amieva, subdirectora de Programas Públicos del Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), y Christian Diego, director del Museo de Arte de Ciudad Juárez del INBAL.

Resistencias, escapes y desplazamientos, prácticas artísticas como memoria viva se tituló el primer panel, en el que Eliza Mizrahi, historiadora de arte de la UNAM, hizo un análisis desde el video, el cine y la literatura para contemplar casos específicos y pensar cómo la violencia, el abandono y la precariedad, determinan una geofísica del lugar en la que ya no se  trata de la autodeterminación de la forma del territorio en términos geográficos y políticos, sino de una instancia que se continúa virtualmente en el cuerpo.

La ponencia de Salvador Cruz, académico del Colegio de la Frontera Norte, versó sobre la irrupción de la disidencia sexual y de género en la frontera, en la que reflexiona el propósito de pensar el género y la sexualidad como insumo para el arte que se produce en esta zona del país, específicamente la de Juárez-El Paso.

Por su parte, el colectivo Las Platicadoras compartió su trabajo, que tiene como eje principal interrumpir la forma en que los discursos sobre frontera, migración y género se aprecian desde fuera, proponiendo pensarnos desde una solidaridad transnacional entendida como una amistad crítica en tiempos de alta vigilancia.

Finalmente, Felipe Zúñiga, de Plataforma Arte Educación, analizó el trabajo fotográfico de Alejandra Aragón y Sonia Madrigal, quienes aluden a la noción de migración, tanto términos geográficos como conceptuales.

Cartografías fronterizas: Otros modos de visualizar enclaves urbanos constituyó la segunda mesa en la que Ortiz-Struck presentó su trabajo sobre la cartografía en territorios arrasados, en los que sobrepone capas cartográficas que documentan fenómenos relacionados con la violencia y la producción, develando coincidencias espaciales que denotan relaciones de poder e intensidades de conflicto.

Por su lado, el artista tamaulipeco Javier Dragustinovis habló del impacto del Plan Nacional Maquilador en ciudades como Juárez y Matamoros que integró los primeros grandes centros maquiladores con mano de obra preferentemente femenina.

Gelen Alcántara compartió su proyecto “Una archiva del DIY: Hazlo tu misma”, un compendio de ética feminista y queer en torno a la auto-edición y auto-gestión.

De un lado a otrxs: Prácticas artísticas, intervención social fue el tercer panel temático en el cual el artista mexicoamericano, Caleb Duarte presentó el trabajo realizado con comunidades en la frontera sur de México, así como el proyecto Zapantera Negra, en el que vincula los movimientos de las Panteras Negras en Estados Unidos y los Zapatistas en Chiapas, visibilizando una estética “urgente” que es característica de su obra.

Lucía Sanromán, directora del Laboratorio Arte Alameda en la Ciudad de México, analizó tres proyectos curatoriales que han involucrado el diseño mismo de la institución como casos de estudio para comparar las distintas formas en que pueden ser mejoradas o re-diseñadas estructuralmente para que sean capaces de recibir proyectos que respondan a urgencias contemporáneas.

Finalmente, el Museo de Arte de Ciudad Juárez fue el escenario para el performance-concierto del colectivo feminista Invasorix, quienes a través de la acción “¡La justicia tiene caras!” hacen un fuerte llamado a actuar en contra de la violencia a las mujeres en nuestro país.