El círculo interior, de Mauricio García Vega, es un viaje introspectivo entre el artista y el espectador

Cultura
  • Las obras se podrán apreciar en el Salón de la Plástica Mexicana del Inbal hasta el 5 de mayo; de martes a domingo de 10:00 a 18:00 h, la entrada es libre

La obra Círculo interior, de Mauricio García Vega, da título a la muestra del artista plástico que se exhibe en el Salón de la Plástica Mexicana (SPM), del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), con la cual participó en la Bienal de Italia —realizada en el marco del aniversario de Dante Alighieri— y que constituye una de sus piezas favoritas.

“La obra quedó entre los primeros 10 lugares de dicho certamen, es recreación de uno de los círculos de la obra maestra de Alighieri, La Divina Comedia. Siempre me ha gustado participar en las bienales, como la Tamayo y hace mucho tiempo en la Rivera, que ya no se realiza”, señala.

El también miembro del SPM explica que “los artistas siempre tenemos la preocupación de lograr un estilo propio, pero eso me parece un arma de dos filos, porque tengo la sensación de que podría volverse repetitivo y, al entrar a una exposición y ver una obra, pareciera que ya viste todo, como las variaciones de un mismo tema, el cual para mí es como un pretexto para hacer pintura, el dilema que tengo es si soy figurativo o abstracto, en ocasiones me cargo hacia alguno de estos lados o juego con ambos”, por lo cual la considera un viaje introspectivo entre el artista y el espectador.

Al visitar el recinto del Inbal, instancia de la Secretaría de Cultura federal, el público puede apreciar 19 obras realizadas en acrílico y técnicas mixtas, entre ellas un mural conformado detres piezas; llamado Una visión de Nezahualcóyotl. En este sentido, García Vega señala que esta obra fue realizada por encargo de un antiguo regidor de Neza. Es la visión de la localidad en tres tiempos, pasado, presente y futuro. Es una obra reciente, creada hace dos años aproximadamente.

El artista plástico menciona que una de sus aspiraciones fue ser arquitecto, razón por la que uno de sus cuadros preferidos es Gótica. En cuanto a sus obras, recuerda que un arquitecto lo invitó a intervenir objetos de su propiedad en la colonia Roma, de ahí se animó a pintar las puertas y estantes del inmueble, que aún no se define si será galería, restaurante u otra cosa, y que ahora son parte de la muestra.

“Para pintar los casilleros tuve que consultar con hojalateros y practicar con materiales, aprender a resanar; sin embargo, para mí la pintura acrílica siempre ha sido mi mejor aliada”. También pintó la puerta de esa propiedad, en la que aparecen unos escalones sobre los que asciende un personaje, quien se encuentra al final de su vida. Carga dos costalitos, uno en cada mano, en uno lleva sus tristezas y en el más pequeño sus alegrías. Conforme sube, cruza el umbral o la puerta y trasciende a otra dimensión.

En el lenguaje plástico de Mauricio Vega está implícito el impacto directo y vigoroso de una obra que busca crear espacios múltiples e infinitos a través de nuevas formas con fuerte carga expresiva. Un laberinto de espejos en donde se encuentran arquitecturas megalíticas, cielos telúricos, sinfonías apocalípticas de un artista que, como Orfeo, desciende al abismo, a ese infierno que solo a través del arte se podría acceder y resurgir con nueva vida.

En su pintura se aprecia su visión de lo clásico, lo moderno y la vanguardia. Su obra es la evocación de la luz y la oscuridad, en donde los temas solo son un pretexto para la expresión plástica, misma que se construye a partir del estudio y la búsqueda constante de nuevas técnicas y formas gráficas.

La muestra El círculo interior podrá visitarse hasta el 5 de mayo en el SPM, que se ubica en calle Colima 196, colonia Roma Norte, de martes a domingo de 10:00 a 18:00 h, la entrada es gratuita. Para más información consulta redes sociales: Facebook-Salón de la Plástica Mexicana; X: @salonplasticam; Instagram: @salondelaplasticamexicana.