El Congreso de la Ciudad de México aprobó un punto de acuerdo en el cual exhorta a los titulares del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS), Germán Martínez Cázares, y Luisa María Alcalde Luján, respectivamente, para que verifiquen y regulen las condiciones laborales de los trabajadores despachadores de gasolina.
Cerca del 90 por ciento de los 12 mil despachadores de gasolina de la Ciudad de México, no cuentan con un salario base y sus ingresos dependen de las propinas de los automovilistas, según cálculos del Sindicato de Trabajadores de Casas Comerciales, Oficinas y Expendios, Similares y Conexos de la Ciudad de México (STRACC), señaló el diputado José Martín Padilla Sánchez al presentar la propuesta avalada por los legisladores de los partidos políticos representados en el órgano legislativo.
El legislador de Morena dijo que a nivel nacional se estima que son alrededor de 300 mil personas que se dedican a despachar combustible en las más de 12,000 gasolineras del país. “Muchos de ellos no cuentan con seguridad social en caso de accidentes, a pesar de que realizan actividades de alto riesgo por manipular la sustancia de alta peligrosidad, así como el hecho de atender vehículos motorizados y hasta ser proclives a ser asaltados como se han documentado en varios casos”, subrayó.
Son inadmisibles las condiciones laborales que enfrentan los trabajadores pues muchos de ellos tienen que pagar cuotas que oscilan entre 260 y 400 pesos al día para conservar su fuente de empleo, subrayó.
Señaló que recientemente versiones periodísticas dieron cuenta de recorridos por 20 gasolineras de diferentes empresas y sus datos son reveladores pues los trabajadores deben desembolsar diariamente cerca del 50 por ciento de que lo que reciben al día por parte de los automovilistas para conservar su lugar en algunas de las bombas de Repsol, G500 o Pemex.
“En el reportaje los trabajadores señalan que ellos mismos tienen que comprar desde calzado hasta uniformes, antiderrapantes, overoles, calibradores y todo el equipo y herramientas que se necesitan, para trabajar”, agregó.
En el punto de acuerdo destinado también para las Secretarías de Trabajo de las 32 entidades federativas, el diputado Padilla Sánchez dijo en relación a la propina, que el convenio 172 de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) señala que los trabajadores deberán recibir una remuneración básica la cual debe ser pagada por el patrón por el desempeño de su trabajo. De ninguna forma la propina será considerada como un salario, al contrario, será considerado como un complemento del salario.
Recordó que el 1 de diciembre de 2012 entró en vigor la reforma de la Ley Federal del Trabajo en la que se incorpora el concepto “trabajo digno o decente”, basado en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), del que se presentan los siguientes términos: “respeto pleno de la dignidad humana de los trabajadores; no discriminación; acceso a la seguridad social y percepción de un salario remunerados; condiciones óptimas de seguridad e higiene para prevenir riesgos de trabajo, Y respeto irrestricto de los derechos colectivos de los trabajadores, como la libertad de asociación, autonomía, el derecho de huelga y de contratación colectiva.

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