Eduardo Llerenas, divulgador del patrimonio musical mexicano

Cultura

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal) lamentan el deceso del investigador y etnomusicólogo Eduardo Llerenas, promotor y defensor de la música popular.

Dedicado con ahínco a la preservación y difusión del patrimonio musical mexicano, Eduardo Llerenas legó un cuantioso acervo que reúne sus grabaciones de campo realizadas en diversas comunidades y poblaciones del país que han resguardado por generaciones la música tradicional de sus ancestros.

Discos Corasón, creado por el reconocido etnomusicólogo, junto con su esposa Mary Farquharson, alberga estos materiales musicales que incluyen más de 15 mil canciones, producto de los infatigables recorridos por distintos puntos del territorio mexicano realizados desde los años setenta del siglo XX. Su interés también lo llevó a viajar por Belice, Guatemala, el Caribe y África Occidental, así como por Europa del Este, donde recopiló gran cantidad de temas de corte popular.

Este sello cuenta con un catálogo de 90 álbumes, entre los que destaca Antología del son de México, el cual reúne seis discos y ahora está disponible en versión digital.

Con estudios de maestría y doctorado en Bioquímica y Biofísica, Llerenas se inclinó más hacia el campo de la etnomusicología, cuya labor fue reconocida con varios premios y la nominación a un Grammy.

Llerenas relataba con pasión su trabajo en campo, donde tuvo la oportunidad de grabar a los Camperos de Valles, la Perla Tamaulipeca y el gran momento que significó grabar a Chavela Vargas y a sus guitarristas Los Macorinos, en Tlayacapan, Morelos. Producto de ello fue el disco La luna grande. Homenaje de Chavela Vargas a Federico García Lorca, dado a conocer en el Palacio de Bellas Artes en 2012 con un concierto galardonado con la Luna del Auditorio en la categoría de Mejor Concierto de Música Iberoamericana.

Sus documentos sonoros y musicales, junto con los de Baruj“Beno” Lieberman y Enrique Ramírez de Arellano, fueron reconocidos en 2016 como parte del Programa Memoria del Mundo de la Unesco, al ser considerados un importante legado de la música tradicional de México.

Instituciones, académicos, investigadores y público en general reconocen esta colección como una de las más valiosas en su tipo, debido la diversidad de expresiones de música regional y poesía lírica mexicana que la conforman; la variedad de agrupaciones y dotaciones instrumentales registradas y su alta calidad artística y sonora.

Llerenas, quien falleció la tarde de ayer en Tlayacapan, Morelos, tenía gran influencia en músicos jóvenes, tanto en zonas rurales como en diferentes ciudades.