La Comisión de Ganadería se reunió con representantes de la Unión Nacional de Avicultores quienes solicitaron a los legisladores reformar la Ley de Fondos de Aseguramiento Agropecuario y Rural, para eliminar la clausura de extranjeros y establecer un fondo avícola, con el propósito de apoyar a las empresas mexicanas.

También, pidieron la intervención de la Cámara de Diputados para  negociar con la Secretaría de Economía, el cupo de importación de terceros y cuotas compensatorias, y así no perjudicar a este sector nacional y garantizar el abasto.

El presidente de la instancia legislativa, diputado Eduardo Ron Ramos (MC), sostuvo que es fundamental tener un panorama de lo que ocurre con este sector, pues existe “un clamor social de que las enfermedades de riñón y corazón han aumentado, cuando hay una industria agroalimentaria voraz”.

Los diputados de Morena, Francisco Javier Guzmán de la Torre, Carmen Mora García, Roque Luis Rabelo Velasco, Carlos Iván Ayala Bobadilla y José Ricardo Delsol Estrada, pugnaron por establecer una mesa de trabajo, a efecto de estar en condiciones de apoyar a este sector, pues se sabe de la importación de pollo con manchas y mal olor.

Agregaron que la población debe conocer qué es lo que come cuando compra pollo o huevo. Hicieron votos para que haya una mayor calidad y sanidad de las aves importadas, y afirmaron que es necesario proteger a la industria nacional.

Por el PAN, los legisladores Martha Estela Romo Cuéllar, Miguel Alonso Riggs Baeza, Jesús Guzmán Avilés y Mario Mata Carrasco expresaron que los productos avícolas son la proteína a bajo costo del país y destacaron su inquietud sobre los precios, el abasto y qué pasaría si se suscitara una enfermedad aviar.

Mencionaron que es fundamental que los productores inicien un plan de desarrollo y visualicen la autosuficiencia avícola del país. Argumentaron que la sociedad requiere insumos de mejor calidad, dado que México produce 52 por ciento de los alimentos que se consumen.

Las diputadas del PES, Olga Juliana Elizondo Guerra y María del Carmen Cabrera Lagunas resaltaron la trascendencia de establecer una mesa de trabajo para conocer qué leyes reformar y qué acciones se pueden hacer para incidir en mejores resultados.

José Ricardo Gallardo Cardona, diputado sin partido, expresó que la labor legislativa es tratar de reforzar la industria avícola en México, pero “se debe cuidar que no vayamos a crear desabasto de producto en el país ni pánico en los precios, al tratar de cerrar tratados e importaciones”.

El presidente electo de la Unión Nacional de Avicultores, Juan Manuel Gutiérrez, destacó que la industria representa 0.73 por ciento del Producto Interno Bruto nacional; es generador de 1.25 millones de empleos, y de cada diez kilos de proteína animal consumida en el país, 6.3 es carne de ave o huevo.

Mencionó que el valor de la producción de la industria de huevo, oscila entre los 60 mil millones de pesos; el pollo, está por arriba de  103 mil millones y, en cuanto de pavo, la cifra es menor porque su ingesta es estacional. La suma total de proteína avícola, consta de un valor de 160 mil  millones de pesos.

Veracruz, Aguascalientes y Querétaro son los principales productores de pollo, mientras que Jalisco encabeza la producción de huevo, y el pavo, se da principalmente en Chihuahua. Además, el consumo per cápita de pollo es de 33 kilos y México ocupa el primer lugar en ingesta de huevo en el ámbito mundial, con 23 kilos per cápita, principalmente de cascaron o fresco.

Afirmó que no se está en contra de las importaciones ni de abrir el mercado, “pero hacerlo de manera unilateral y permanente no abona a que esta industria crezca ni haya certidumbre para los productores; el propósito no es el cierre de fronteras sino seguir compitiendo de manera pareja”.

El presidente ejecutivo de la Unión Nacional de Avicultores, Arturo Calderón Ruanova, destacó que esta industria es sólida económicamente, pero necesita ser protegida en la Ley de Fondos de Aseguramiento Agropecuario y Rural.

 

Mitigar efectos negativos al medio ambiente, generados por actividad pecuaria

 

Previamente, la Comisión aprobó el dictamen que adiciona una fracción a la Ley de Organizaciones Ganaderas, a  fin de establecer como objeto de estas instituciones el fomentar entre sus asociados el uso de fuentes de energías limpias y renovables para la realización y desarrollo de las actividades ganaderas, y así potenciar el sector.

El documento precisa que la reforma abonará a mitigar sustantivamente los efectos negativos al medio ambiente, generados por la actividad pecuaria nacional. Además, potencia la productividad y competitividad del sector y procura a largo plazo la seguridad y sustentabilidad alimentaria.

Argumenta que la adicción no causará impacto presupuestario, debido a que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, forma parte de la “Estrategia de Transición para Promover el Uso de Tecnologías y Combustibles más Limpios”, lo cual es el instrumento rector de la Política Nacional a mediano y largo plazo en materia de obligaciones de energías limpias y aprovechamiento sustentable de la energía rubro que se encuentra contemplado en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2019.