​Los estudios abarcarán los litorales de Canadá, Estados Unidos y México, empleando diferentes plataformas de investigación, principalmente el buque Reuben Lasker de la Administración Nacional de los Océanos y la Atmósfera (NOAA, por sus siglas en inglés) y el Dr. Jorge Carranza Fraser del Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (Inapesca).

​La importancia de esta histórica colaboración del Inapesca y la NOAA radica en que por primera vez serán homologados los métodos de investigación en términos de evaluación acústica de biomasa de los peces pelágicos menores.

En un proyecto conjunto, el Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (Inapesca) y la Administración Nacional de los Océanos y la Atmósfera (NOAA, por sus siglas en inglés) realizarán investigaciones de la corriente de California para determinar la distribución y abundancia de diferentes especies de pelágicos menores.

Durante el verano y otoño de 2021, ambos organismos de México y Estados Unidos, a través de expertos del Inapesca y de la División de Recursos Pesqueros del Centro de Ciencias Pesqueras del Suroeste de la NOAA, registrarán datos y cifras sobre la sardina, anchovetas y afines, sus presas y características ambientales bióticas y abióticas de la Corriente de California.

Las investigaciones abarcarán los litorales de Canadá, Estados Unidos y México empleando diferentes plataformas de investigación, principalmente el buque Reuben Lasker de la NOAA y el Dr. Jorge Carranza Fraser del Inapesca.

El Reuben Lasker abarcará en un lapso de 86 días de trabajo dividido en cuatro fases, desde la región al norte de la Isla Vancouver, Canadá, navegando la costa oeste de Estados Unidos y, finalmente, la región de Baja California hasta Punta Eugenia, México.

El buque de investigación Dr. Jorge Carranza Fraser se encargará de las investigaciones de biomasa acústica y oceanografía en la costa occidental de Baja California Sur, la cual corresponde a la quinta fase del proyecto, que se desarrollará en un lapso de 30 días.

La evaluación acústica estará enfocada en especies de pelágicos menores que se capturan de manera comercial en los tres países como sardina monterrey (Sardinops sagax caeruleus), crinuda (Opisthonema spp.), anchoveta norteña (Engraulis mordax), sardina japonesa (Etrumeus acuminatus), macarela (Scomber japonicus) y charrito (Trachurus symmetricus).

El director general del Inapesca, Pablo  Arenas Fuentes, destacó que este tipo de esfuerzo de colaboración internacional no se llevaba a cabo desde finales de los años ochenta.

Detalló que la importancia de esta histórica colaboración entre el Inapesca y la NOAA radica en que por primera vez serán homologados los métodos de investigación en términos de evaluación acústica de biomasa de los peces pelágicos menores.

“Esto será un factor fundamental pues se generará información biológica y ambiental de manera continua a lo largo de uno de los ecosistemas costeros más importantes de la región norte del continente americano”, puntualizó.

Señaló que los análisis conjuntos de la información permitirán conocer la distribución y abundancia de estas especies a nivel regional, las cuales sostienen importantes pesquerías.

Aseguró que a través de la participación conjunta de investigadores mexicanos y norteamericanos especialistas en diferentes áreas (acústica, biología y oceanografía) a bordo de los buques Reuben Lasker y Dr. Jorge Carranza Fraser se contribuirá a mejorar y estandarizar las técnicas de adquisición, análisis y procesamiento de la información, con estándares internacionales de investigación.

Lo anterior se verá reflejado en las investigaciones en materia pesquera que se realizan en la Zona Económica Exclusiva Mexicana a bordo de los buques del Inapesca, apuntó.

Los representantes de la NOAA destacaron en un comunicado la reanudación de prospecciones de peces en la costa oeste, luego que derivado de la pandemia sanitaria se suspendieron los censos de sardina, anchoa y otras especies de pequeños peces pelágicos en esa zona desde 2019.

La directora del Southwest Fisheries Science Center en La Jolla, Kristen Koch —quien encabeza el proyecto por parte de la NOAA—, indicó que esta campaña proporcionará una base científica para las decisiones futuras sobre los niveles y temporadas de pesca.

“La recopilación de datos en los tres países proporcionará una base valiosa para la gestión de estas importantes especies transfronterizas”, aseguró.

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