Debido a que el dictamen por el que se pretende reformar la Ley de la Industria Eléctrica implica daños a la salud humana, al medio ambiente y la economía nacional, y porque contradice la Constitución y los tratados internacionales, la diputada Frida Alejandra Esparza Márquez propuso suspender su discusión y votación en el Pleno.

Tras la presentación del dictamen por parte de la Comisión de Energía de esta Cámara, la legisladora presentó una moción suspensiva y advertió que la reforma, de aprobarse finalmente, será jurídicamente inviable, costosa y lesiva para el país.

Alertó que no fortalecerá a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), no rescatará la soberanía energética, no mejorará las tarifas ni la operación del sistema, ni evitará los apagones.

Precisó que el modelo energético propuesto en dicha iniciativa, basado en uso de combustibles fósiles, no sólo implica daños al medio ambiente y a la salud humana, sino también a la propia CFE y a la economía nacional, por ser la industria eléctrica un pilar del desarrollo y un servicio esencial para todos los hogares y establecimientos del país.

Recordó que el antecedente de esta reforma que se pretende fue otra hecha para terminar con el monopolio del Estado en el servicio eléctrico y que estableció la concurrencia del sector privado en la generación y en la comercialización de esta energía.

Reconoció que la anterior reforma tenía contradicciones y que se cometieron errores y negligencias en su operación, pero aclaró que aun así implicó avances al incorporar al país en la dinámica global de sustituir energías basadas en el uso de combustibles fósiles, que son costosos y contaminantes, por un mercado creciente de energía limpia y barata producida por el sol, el aire y otras fuentes.

Consideró que el dictamen que hoy pretende imponer la mayoría de legisladores oficialistas no resuelve las deficiencias de la anterior reforma, pues carece de un diagnóstico adecuado de la misma y del sector.

La Diputada Federal por Zacatecas advirtió que la reforma promovida por López Obrador afectará de manera negativa la economía y el libre mercado, la rentabilidad de la CFE, el medio ambiente, las finanzas públicas y la salud; y violentará los tratados internacionales en la materia.

Advirtió que el incumplimiento de tratados como el de libre comercio con Estados Unidos y Canadá y el Acuerdo de París derivará en litigios internacionales por el cambio en las reglas del mercado eléctrico, lo que será muy costoso al país.

Destacó que la debilidad del sistema eléctrico nacional no se revertirá con reformas como la que hoy se pretende, pues dogmáticamente equipara a las energías amigables con el ambiente como el enemigo a vencer.

Al contrario -afirmó-, este dictamen significa una regresión porque establece una competencia desfavorable para los productores privados que les obliga a deshacerse de activos, mercados y oportunidades de desarrollo e inversión.

Responsabilizó a la mayoría en esta Legislatura de hacer cambios sin escuchar a nadie: ni a otros grupos parlamentarios, ni a ciudadanos, ni a expertos ni a otras comisiones de la misma Cámara, como la de Economía.

“Porque no es la vía ni se conseguirán los resultados que se prometen, porque va a ser lesiva al desarrollo nacional sustentable y por ser jurídicamente inviable, es que proponemos esta moción suspensiva, esperando que se permita un proceso de discusión verdaderamente responsable y democrático”, concluyó.