Actualmente, en la mayoría de las sociedades han prevalecido modelos hegemónicos de machismo o de hombría que perpetúan relaciones desiguales entre los géneros, para que se logre cambiar la vida de los hombres, se necesita algo más que recordar los efectos negativos de los ideales actuales de hombría, coincidieron especialistas en la Mesa de Diálogo organizada por el Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol) “Masculinidades alternativas”, donde participaron Daniel Ramírez Campos, especialista en modelos de atención para hombres que ejercen violencia familiar y experto en el tema de masculinidades y Angello Baños Terrazas, del Indesol.De acuerdo con los expositores, tal como los hombres han sido educados tras generaciones, es complicado emprender un cambio porque existen diferentes dudas de cómo ser un padre diferente o un amigo afectuoso, ya que el hombre está acostumbrado a responder con violencia, cuando también puede haber diferentes alternativas que podrían funcionar de una mejor forma sin perder su masculinidad.

“La masculinidad es formada principalmente por la familia y la educación informal que se da entre padre y madre, teniendo que ver con ese proceso de construcción de identidad, de aprendizaje en la convivencia y en los hábitos que te enseñan a hacer tales cualidades conforme a tu sexo”, comentó Angello Baños.

El concepto de masculinidad se refiere a todas esas condiciones, características, expectativas que una sociedad determinada espera particularmente de sus hombres, dependiendo su cultura y es un proceso de construcción de como la sociedad observa el comportamiento de los hombres, contraria a las mujeres, relacionándose así con la conciencia de género.

“La conciencia de género nos hace mirar que por más que intentes ser un hombre que todo lo sabe, que todo lo puede, que todo lo controla, la realidad te enfrenta a decir que no es posible y se debe mirar esa realidad porque cuando los hombres no pueden ejercer ese objetivo de control y de dominio o sometimiento sobre alguien, buscan un objetivo donde desviar esa sensación de querer tener el control y el poder que comúnmente se dirige a personas más débiles”, explicó Daniel Ramírez.

“Es importante abordar la sensación de vulnerabilidad que los hombres sienten y que involucra la conciencia de género para ser conscientes de una realidad que está ocurriendo en la sociedad”.

Por ello se recomienda quitarse de lugares o grupos de personas que aumenten esa violencia, ya que se exponen a ellos mismos y a su familia a un mayor riesgo de violencia innecesaria. “Es importante practicar más el dialogo y el contacto visual con tu familia para crear una convivencia sana, desarrollando así una masculinidad alternativa”, coincidieron.

Consideraron importante que los hombres se den la oportunidad de saber cuidar su cuerpo, poder experimentar las diferentes emociones que sienten, saber reaccionar de una manera pacífica con diálogo y miradas.