La OEA ha sido pionera en el tema del Control de Armas y Municiones. En 1997, los Estados Miembros aprobaron la Convención Interamericana contra la Fabricación y el Tráfico Ilícitos de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros Materiales Relacionados, conocida como CIFTA. Este fue el primer instrumento internacional vinculante contra el tráfico ilegal de armas.

La proliferación de armas pequeñas, ligeras y municiones ilícitas contribuyen a los altos niveles de violencia, y amenazan la seguridad y el desarrollo de nuestros países.
Lamentablemente, algunos de los países del Hemisferio registran los más altos índices de homicidios a nivel mundial.

Un estudio de la ONU publicado en 2019 con cifras de 2017 señala que nuestra región continúa reportando altos niveles de homicidios: más de 173,000 al año, el 37 por ciento del total global, en una región que apenas representa el 13 por ciento de la población mundial. Las armas de fuego estuvieron involucradas en el 54 por ciento de estos homicidios.

La situación se agrava cuando se considera el accionar del crimen organizado bajo su modalidad de tráfico de armas de fuego, cuyas ganancias millonarias ilícitas facilita armas cortas y rifles de asalto a delincuentes y pandillas. Esto cierra un perverso proceso: más armas en manos criminales significan más muertes en nuestras sociedades y a la vez más dinero para el crimen organizado.

Por ello, desde hace un año, la Secretaría General enfoca sus esfuerzos operacionales en el marco del Proyecto “Contrarrestando la Proliferación y Tráfico Ilícito de Armas Pequeñas y Ligeras y de sus Municiones en América Latina y el Caribe”.

Esta iniciativa, financiada por la Unión Europea, se enfoca en el Control de Armas y municiones, pues incluye el fortalecimiento de las capacidades nacionales en Seguridad Física y Gestión de Arsenales, Marcaje y Registro; Destrucción de armas, Mecanismos de Transferencia; y Asistencia Legal; y también cuenta con un componente de Prevención que busca reducir la incidencia local en crímenes violentos.

Este Día Interamericano para Contrarrestar la Fabricación y el Tráfico Ilícitos de Armas de Fuego, saludamos el compromiso de los Estados que dan cumplimiento a los instrumentos internacionales adoptados para reducir la violencia armada. Cuentan con nuestro compromiso de continuar trabajando con los países de la región para construir sociedades más pacíficas y más sostenibles en las aAméricas.