El proceso que está llevando a cabo el oficial de escrutinio en la Región 4 para determinar los resultados de las elecciones nacionales y regionales celebradas el 2 de marzo no cumple con los estándares requeridos de equidad y transparencia.

El fallo de la presidenta de la Corte emitido el 11 de marzo requería que el oficial de escrutinio o su suboficial de escrutinio determinara el mejor método para tabular las actas, e incluía la expectativa de que «el oficial de escrutinio actuaría razonablemente para garantizar un proceso que permita a las personas observar qué se tabula y cómo».

Esto no ha ocurrido. Por el contrario, y sin ninguna explicación plausible, el oficial de escrutinio ha continuado revisando los votos asignados a cada lista partidaria sin brindar a los candidatos y representantes partidarios debidamente autorizados la oportunidad de ver las actas de escrutinio, a fin de compararlas con las copias en su poder. Tal proceso podría haber sido llevado adelante fácilmente utilizando la misma tecnología que permite mostrar la tabulación.

El incumplimiento por parte del oficial de escrutinio de las órdenes y expectativas de la Presidenta de la Corte y su negativa a permitir que se exhiban las actas de escrutinio, dan crédito a las acusaciones de que los números que se tabulan no se corresponden con los números que aparecen en las actas completadas tras las elecciones del 2 de marzo.

La Misión ha observado que las imágenes de las actas de escrutinio publicadas por el PPP-C en su sitio web- la cuales, según se afirma, fueron entregadas a sus agentes electorales después de que se contabilizaron las boletas en cada mesa electoral la noche de las elecciones- produce un resultado completamente diferente de declarado por el oficial de escrutinio y tendrían un efecto decisivo en el resultado de las elecciones nacionales.

Hasta la fecha, ni el Director de Elecciones ni APNU han impugnado la autenticidad de las actas de escrutinio publicadas por el PPP-C dando a conocer las copias en su poder. Las implicaciones son profundamente preocupantes y hacen que sea aún más necesario que el oficial de escrutinio muestre las actas de escrutinio sobre las que está basando su trabajo.

La Misión de Observadores Electorales de la OEA se complace de haber declarado que la votación del 2 de marzo fue, en casi todos los aspectos, bien ejecutada. La tabulación posterior de las actas de escrutinio en las otras nueve regiones se llevó a cabo de conformidad con la ley y no ha surgido ninguna disputa en relación con la declaración de los resultados.

Sin embargo, el proceso empleado por el oficial de escrutinio para la Región 4 no es transparente y, en función de los números que han surgido desde que el proceso se interrumpió por primera vez, es poco probable que produzca un resultado creíble y capaz de obtener la confianza del público.

La legitimidad de cualquier gobierno que se instale en estas circunstancias será cuestionable. Esto sería un golpe terrible para la democracia del país. El pueblo de Guyana no merece esto.

Dadas las circunstancias citadas anteriormente, la Misión de Observación Electoral de la OEA lamenta no tener otra opción que retirarse de Guyana. El Jefe de Misión preparará su informe para presentarlo al Secretario General.