Crea el CITRU fuente de consulta con 23 mil 500 obras de teatro mexicano del siglo XVI al XXI

Cultura

El trabajo de investigación teatral en México cuenta con una nueva herramienta para ahondar en las indagaciones sobre el arte escénico a través de la plataforma digital Fuentes para el registro de la escena mexicana. En ésta se recopilan 23 mil 500 puestas en escena que abarca el periodo 1531 a 2017 y es resultado del trabajo de especialistas del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Teatral Rodolfo Usigli (CITRU).

El investigador del CITRU, Joaquín Israel Franco Sandoval, creador de la plataforma, explicó en entrevista que en esta investigación se recuperan trabajos anteriores que habían arrojado registros que abarcan sólo algunos periodos, por lo cual los reunió en una sola plataforma, organizados y relacionados a fin de que sean herramientas útiles para la investigación teatral y la producción de conocimiento.

El especialista en investigación de teatro popular, comunitario y político en México del CITRU -organismo del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL)- adelantó que dicho registro estará listo en el segundo trimestre de este año, ya que se deriva de otro trabajo en el cual coparticipa desde 2012, Reseña histórica del teatro en México 2.0-2.1 Sistema de información de la crítica teatral.

Respecto a este último, apuntó que es un sistema de información de la crítica teatral y en éste hay un repositorio, cuya información ya se condensó para separarla de su soporte físico original, por lo cual ahora hay datos que pueden ser recuperados, combinados y relacionados de múltiples maneras.

Añadió que se tiene un registro de críticas teatrales generadas entre 1949 y 2019 por una docena de críticos: Héctor Mendoza, Marcela del Río, Armando de Maria y Campos, Bruno Bert, Jorge Ibargüengoitia, Óscar Liera, María Luisa Mendoza, Noé Morales, Rodolfo Obregón, Malkah Rabell, Alegría Martínez y Rafael Solana, quienes se encuentran en la primera sección.

Detalló que el trabajo Los críticos del sistema es la segunda sección y el Mundo de la crítica, la tercera. Ahí, dijo, hay reflexiones que emanan de ese gran corpus que tiene el depósito de más de 6 mil 100 críticas.

“Procesar la lectura de más de seis mil críticas es muy complicado, pero abordado con herramientas digitales, el contenido podría ser entendido como un gran texto al que se puede manejar para detectar los patrones que conforman el discurso de un crítico”, apuntó.

De Armando de Maria y Campos hay mil 400 criticas en el sistema, y la idea es producir un estudio alrededor de cuáles eran las categorías teatrales y estéticas que él utilizaba y cómo lo hacía, dijo.

Refirió que Fuentes para el registro de la escena mexicana reúne diversas investigaciones, como el trabajo del también investigador del CITRU, Héctor Quiroga, sobre la cronología de obras y autores del teatro mexicano de los siglos XVI al XIX.

Precisó que el sitio respeta el crédito y trabajo de los autores, cuyo contenido se relaciona con el de otros, al generar un producto nuevo, con una potencialidad diferente.

Fuentes para el registro de la escena mexicana se deriva de la experiencia y el soporte informático obtenidos con el proyecto de Reseña histórica del teatro en México, puntualizó.

Añadió que disciplinas como las humanidades digitales dan la posibilidad de elaborar nuevos productos apoyados en esta tecnología. Esas nuevas creaciones no son una continuidad de lo que se hizo con los fabricados en papel, en tanto que tienen una configuración diferente; también poseen la potencia de organizar de otra manera el conocimiento, de producir otras ideas y de presentar de otra manera la información.

El contenido, agregó, es un auténtico ecosistema de información que selecciona lo más importante, lo reúne y relaciona para dar la posibilidad de interacción con quien está consultando el material, permitiendo una lectura más potente, que lleve a nuevos descubrimientos.

Expuso que esa migración conlleva muchos cambios, uno de ellos es la cantidad de información que existe alrededor de un tema, además que “no había antes un sitio en el que se encontraran más de seis mil críticas teatrales; estaban dispersas en hemerotecas y bibliotecas, pero no reunidas y relacionadas.

Por ello, “tenerlas juntas dinamiza los tiempos que usamos para procesar la información, genera la posibilidad de nuevas conexiones, es otra manera de pensar. Hay un giro digital en las humanidades y está acompañado de un nuevo orden epistémico, disponemos de una nueva manera de comprender y producir el conocimiento que, entre otras cosas, es mucho más colaborativa”, puntualizó.