Congreso local inscribirá leyenda en Recinto para reconocer a pueblos indígenas originarios y afromexicanos

Metrópoli
  • Se busca reivindicar y reconocer a comunidades y pueblos que han aportado a la base social, identidad, cultura y tradiciones de la Ciudad de México

El pleno del Congreso capitalino aprobó un dictamen para inscribir en el Recinto de Donceles la leyenda en letras de oro «A los pueblos indígenas originarios y afromexicanos», a iniciativa del legislador Héctor Díaz Polanco (MORENA).

El diputado Jorge Gaviño Ambriz (Asociación Parlamentaria Izquierda Liberal), presidente de la Comisión de Normatividad, Estudios y Prácticas Parlamentarias, expresó que la finalidad es reconocer a las personas integrantes de comunidades que históricamente han sido objeto de un proceso contracultural en el país, hecho que se ha traducido en temas de violencia, discriminación y segregación.

El legislador Gaviño Ambriz aseguró que “la integración multicultural y pluriétnica de nuestro país, no se centra en la época de la conquista, sino que tiene profundas raíces que tampoco se circunscriben únicamente a la época prehispánica, que tiene un origen más profundo, centrado en el desarrollo de las comunidades originarias del continente”.

Desde la máxima tribuna, el diputado recordó la historia del reconocimiento sociocultural y jurídico en la composición originaria y multiétnica de México, desde la Constitución de 1917 donde se reconocieron los derechos colectivos de los pueblos indígenas, la declaración universal de los Derechos Humanos, los pactos internacionales y la reforma de los artículos 2 y 4 de la Constitución Federal en 1992 y 1994, con el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas.

Asimismo, señaló la importancia de incluir en la inscripción a un sector fundamental en la población, que también ha sido objeto de discriminación, segregación y procesos contraculturales, como es el caso de la población afromexicana que, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística, para el año 2020 sumaba más de dos millones de personas, que se reconocen así mismas como afrodescendientes.

El legislador Gaviño Ambriz concluyó que la inscripción solicitada responde a hechos históricos que tienen que ver con procesos de colonización y de contracultura que sufrieron las personas originarias y residentes, y que perduran hasta nuestros días.